jueves, 10 de septiembre de 2020

LA DIFICULTAD DEL AMOR

LUCAS 6, 27-38 | Frases sabias, Frases sobre el hogar, No juzgues
El mandato es el amor y eso, a parte de que todo cristiano lo sabe, es la máxima que todo cristiano debe cumplir y vivir. Y, el peligro está en que, sabiéndolo, nos quedemos a media y no lo cumplimos.

Es ahí donde debemos reconocer nuestra condición de pecadores. El amor encierra una gran dificultad hasta el punto que, de nuestra capacidad de actuar dependerá nuestra salvación.

Todos experimentamos la necesidad de amar en lo más profundo de nuestro corazón. Y cuando digo todos me refiero a todos en general. el hombre ha sido creado por Amor y para amar, de modo que si no ama está yendo contra su propia naturaleza de amar. 

El amor será su asignatura pendiente. Ahora, ¿dónde está la dificultad de amar? Porque, cada cual, sea creyente o no, amará a los suyos, a sus amigos y bienhechores.

La dificultad se esconde en amar a los que no te aman e incluso a los te odian.  Eso, que no entiendes ni cabe en tu cabeza es la apuesta de Jesús por el hombre. El te ama así y, sin pedirte nada a cambio, te entrega su Vida y la ofrece para tu salvación.  Mayor riesgo imposible.

miércoles, 9 de septiembre de 2020

LOS PREFERIDOS SON LOS POBRES

FELICES LOS POBRES ...Lucas 6,20-26. | Dibujos fano, Mensajes para niños,  Bienaventuranzas
Lc 6,20-26
Ha quedado muy claro que Jesús, el Hijo de Dios, ha venido a salvar a todos los hombres sin excepción. Sin embargo, hay una condición significativa, los pobres. Es decir, la pobreza es la condición irrenunciable de todos aquellos que quieren ser acogidos a la salvación que trae Jesús, el Mesías prometido y enviado por el Padre. Estos, los pobres son, pues, los preferidos por Jesús.

Entendemos por pobres aquellos que materialmente están, por las causas que sean, desposeídos de lo necesario para vivir dignamente. Y, por tanto, sufren. Supongo que, muchos son los que desperdician lo recibido y, despilfarrándolo, quedan sumidos en la pobreza. Son pobres por sus pecados y derroches, y, quizás, también por sus egoísmos. De cualquier forma, no nos toca a nosotros juzgar, sino todo lo contrario, amar como nos ama nuestro Padre Dios que nos enseña, en parábolas como la del Padre amoroso - Lc 15, 11-24 - a tener una actitud amorosa y misericordiosa con los demás.

Una cosa nos debe quedar muy clara. Se trata de que son verdaderamente los pobres los preferidos de Jesús, y, a ellos, ha venido a salvar preferiblemente. La cuestión, por tanto, es la siguiente: ¿Soy yo pobre? ¿O soy rico,  de los que me río, o me encuentro saciado? Porque, de estar en un lado o en otro dependerá también ser de los preferidos de Jesús. Por tanto, hagamos una verdadera y profunda reflexión que nos ayude a convertir nuestro corazón suficiente, rico e indiferente en un corazón pobre, necesitado y abierto a la acción del Espíritu Santo.

martes, 8 de septiembre de 2020

MARÍA, LA PUERTA DE NUESTRA SALVACIÓN

Pin en Dios, la Virgen y Santos
Mt 1,1-16.18-23
Quizás nos resulta familiar y conocido el texto del Evangelio de hoy. Posiblemente, los asiduos a la lectura diaria del Evangelio, lo conocerán, si no de memoria, si en su contenido. También es frecuente ver escenificaciones de esos momentos que marcaron la acontecido a María y José en los momentos previos a su nacimiento. La Navidad, fecha en la que celebramos el nacimiento de Jesús, es la época más propicia para su representación y recuerdo.

La realidad que tanta repetición se presta a viciarse y a ser difícil reflexionarla con aires renovados e intenciones puras que nos ayuden a fortalecer nuestra esperanza y purificar nuestro espíritu. Se hace necesario un esfuerzo de nuestra parte, a la luz del Espíritu Santo, para, abundando en el espíritu de María y José, ser capaces de vislumbrar su fe y su marcada obediencia a la Voluntad de Dios.

La primera intención que, ahora, en este momento que reflexiono, entra en mi corazón es la dureza y monotonía de cada día. Es la batalla contra la tentación de "otra vez con lo mismo" y el cansancio de la insistencia, de la esperanza y de la fe. Pienso, ¿cuántas veces se ha cansado María? Y, ¿cuántas dudas han pasado por su cabeza? ¿Cómo es posible que Dios me pida esto así?, pudo pensar María ¿No podía ser de otra manera? También yo me pregunto muchas cosas respecto a mis sueños.

¿Y José? ¿Cómo pudo enfrentarse a aceptar el estado de María? ¿Creyó en su sueño según le anunciaba el ángel sobre María? ¿Y yo, creo en mis sueños cuando intuyo que Dios me indica algo? Con estas preguntas y otras que puedan surgir quiero dejar patente lo difícil que resultó para María y José seguir la Voluntad del Padre. Y, por tanto, destaco la obediencia de María, su gran fe y esperanza en que la Voluntad de Dios era lo que debía realizar. Más tarde, su Hijo, diría: "Mis padres, hermanos son - Lc 8, 19-21 -  los que hacen la Voluntad de Dios"

De José podríamos decir lo mismo. Acepto esa misión de ser el padre adoptivo de Jesús superando todas las dificultades que la sociedad de su época le presentó, aceptando a María como su esposa a pesar de los acontecimientos que se habían producidos contrarios a las costumbres de su pueblo. Supo poner la obediencia y la fe por encima de sus proyectos. Dios el centro de su vida. Ahora nos toca a nosotros hacer lo mismo, y para ello, tener los oídos y los ojos muy abiertos.

lunes, 7 de septiembre de 2020

IMPORTA EL ESPÍRITU DE LA LEY

Lucas 6, 6-11 | Lucas 6, Evangelio, Evangelio del dia
Es obvio que el espíritu de la ley persigue el bien. Una ley se establece y se legisla para regular las relaciones entre las personas en orden al bien, la verdad, la justicia y la paz. Pero, por encima de toda ley está siempre el espíritu de buscar lo mejor y el bien para el hombre. De forma que, la ley nunca puede ir en contra del bien, la verdad y la justicia.

Por tanto, no favorecer el bien del hombre y buscar su mejoría inmediata, es decir, hoy, y no mañana, es de sentido común y lo más lógico y natural. Porque, el hombre busca el alivio inmediato y no tiene ningún sentido dejarlo para otro día. Una ley que exija eso es un disparate ilógico que no entra en la lógica y en la cabeza del hombre. Y es eso lo que provoca Jesús en aquella ocasión en la sinagoga aprovechando que un hombre sufre parálisis en un brazo. 

La pregunta es, ¿conviene o no curar esa parálisis del hombre hoy? ¿Por qué dejar para mañana ese dolor o impedimento físico? Una ley no puede, aunque no sea algo vital, impedir la mejoría de la persona hoy prolongándola para mañana u otro momento. No se puede anteponer y priorizar la ley posponiendo el bien del hombre. Y eso lo deja meridianamente claro Jesús delante de aquellos escribas y fariseos que buscan primero el cumplimiento antes que el bien del hombre.

No cabe ninguna duda que la ley está para respetarla y cumplirla en orden de servicio al hombre. Un servicio que conlleva el bien, la verdad y la justicia. El espíritu de la ley debe siempre buscar primero el bien del hombre. Es la intención de Lucas, dejar sentado que la ley debe siempre buscar y encontrar la verdad que beneficia y mejora la vida del hombre. Y Jesús lo descubre, lo anuncia y lo realiza.

domingo, 6 de septiembre de 2020

LA CORRECCIÓN NECESITA DEL AMOR

Pin en #Dios te ama y pelea por sus hijos...
Cuando vislumbras un posible error en otra persona y decides corregirle, debes primero despojarte de tus intereses, ideas propias y alumbrarle el error al que lo está cometiendo. Todo eso realizado desde una actitud de amor y buscando siempre el bien y la verdad. Y, por supuesto, desde la acción y luz del Espíritu Santo. Porque, hacerlo desde una actitud partidista es añadir más error al ya existente error.

La corrección necesita mucho amor, pues, solo desde esa actitud amorosa tu intención está siempre dirigida a buscar la verdad. Y, precisamente, la verdad es la que te hace libre para que puedas decidir libremente, valga la redundancia, el bien y buscar lo bueno, lo verdadero y justo. Y esa búsqueda te exige que tú estés también abierto a la verdad.  Y por tanto, al ser corregido.

Amor, paciencia y reciprocidad son las tres condiciones necesarias para emprender una buena corrección. Se hace, pues, necesario hablar primero con el Señor - oración - y preparar nuestro corazón, abierto y disponible, para que, iluminados por el Espíritu Santo, afrontar con garantía la búsqueda de la verdad entre el problema, conflicto o corrección que se nos plantea.

La comunidad siempre tendrá la asistencia del Espíritu, pues, donde dos o más se reúnen en mi Nombre, Yo estaré presente entre ellos. Y, por supuesto, donde esté el Señor se hace siempre la Luz.

sábado, 5 de septiembre de 2020

NO SE TRATA DE HACER, SINO DE AMAR HACIENDO

Evangelio Lucas 6, 1-5 Del Santo Evangelio según San Lucas Un sábado iba  Jesús paseando por entre unos… | Palabra de dios diaria, Palabra de dios,  Jesús de nazareth
Lc 6,1-5
Nos gusta poner leyes y normas que nos sujeten y nos exijan cumplimientos. Erróneamente pensamos que cumpliendo nos basta y somos buenas personas. Quizás, eso pueda ser, pero ser buena persona no puede ser suficiente para seguir a Jesús y, sobre todo, hacer su Voluntad. 

Aquel encuentro de Jesús con el joven rico - Mc 10, 17-30 - nos lo descubre. Cumplía todo lo establecido, pero, ¿realmente lo hacía por verdadero amor a Dios? Según parece no se atrevió a seguir a Jesús.

Es evidente, nuestra naturaleza humana nos lo descubre, nos cuesta pensar y discernir las decisiones y elecciones a las que debemos optar. Nos resulta mejor y más cómodo que nos las manden ya en recetas y solo tengamos que cumplir. Eludimos de esa manera nuestra responsabilidad. Sin embargo, sucede que de esa manera descomprometida llenamos nuestra de fe de preceptos y normas, y todo lo apoyamos en meros cumplimientos de la ley. Cumplida la misma ya hemos cumplido, valga la redundancia.

El sábado era un día lleno de preceptos y normas que había que cumplir. El judío se sentía atrapado y limitado en su vida ordinaria. Pocas cosas se podían hacer hasta el punto que la ley le limitaba y le ataba su libertad. Porque, el bien no puede estar encadenado ni tampoco sometido. Dejar de hacer algo bueno, sobre todo para el bien del hombre, es algo que no encaja ni cuadra con el Amor de Dios ni con su Voluntad. Jesús, por tanto, se muestra contrario a estas leyes sabatinas que van contra el bien del hombre.

El sábado está en función del bien del hombre y no al revés, dice claramente Jesús. Y, el Señor, está por encima de toda ley, incluso del sábado, de modo que Él es el centro de la vida del hombre y todo debe de centrarse en Él. Por tanto, santificar el día del Señor es buscar el bien, la verdad y la justicia, por amor, entre todos los hombres, porque, esa es la Voluntad de Dios.

viernes, 4 de septiembre de 2020

UNA NUEVA FORMA DE CELEBRAR

Pin de maria selva en 0 Espacio Zen | Frases de santos, Oraciones  religiosas, Oraciones catolicas
Lc 5,33-39
Mientras se espera al que ha de venir es lógico y de sentido común que hay que prepararse - ayunos - y estar en una actitud penitencial de espera expectante y atenta de su llegada. Pero, resulta que, ahora, el Novio, Jesús, está aquí. El Mesías enviado ha llegado ya y es hora y tiempo de gozar de su estancia y presencia entre nosotros.

La vida toma un nuevo camino, es decir, una nueva forma de celebrar la presencia del Novio entre nosotros. Con su venida el ayuno y la espera ha terminado. Vivimos ya la realidad y la llegada del Reino de los Cielos, porque Jesús, el Libertados y Mesías enviado para liberarnos y salvarnos del pecado vive y está entre nosotros. Por tanto, ahora es el momento de la fiesta y del banquete Eucarístico que Jesús nos ha ido preparando con sus fiestas, comidas y Palabra. 

Sus enseñanzas y actitud fraterna desembarca en el gran banquete Eucarístico de su última cena. No es momento ahora de sacrificios y ayunos, sino de misericordia y perdón. Una misericordia y perdón fundamentados en el amor y por amor a Jesús. Un banquete Eucarístico que nos fortalece y nos alimenta para, transformando nuestro corazón, alcanzar la plenitud del amor fraternos entre todos los hombres. Un amor fraterno que nos lleva a la renuncia de nosotros mismos para darnos, por amor, en solidaridad y fraternidad a los demás.

Todos nuestros ayunos y sacrificios estárán vinculados al banquete Eucarístico que Jesús nos ha dejado y regalado en y con su Cuerpo y su Sangre. Ahora no hace falta ayunar porque Jesús, el Novio, a través de la Eucaristía está presente entre nosotros y, con Él todo basta.