sábado, 28 de enero de 2023

¿DÓNDE ESTÁ LA OTRA ORILLA DE TU VIDA?

Mc 4, 35-41

Quizás ese sea el reto, al menos yo lo veo así, del Evangelio de hoy sábado. Es evidente que nuestra vida tiene otra orilla. Posiblemente esa orilla que has decidido formar al separarte del cordón umbilical de tu familia o el objetivo que has tratado de realizar desde lo más profundo de tu vocación y cualidades. ¿Quién sabe? La otra orilla siempre está esperando nuestra respuesta.

Escuchar y responder al Espíritu Santo esconde esa respuesta. Él nos dirá a qué orilla de tu vida necesitas dedicar tu compromiso y tu tiempo. Porque, si tú no llegas ningún otro va a llegar. Esa misión concreta nos la ha reservado el Señor para cada uno de nosotros. Por eso debemos estar vigilantes, expectantes y a la escucha. Y en actitud de disponibilidad. Dios no nos va a llevar a orillas inasumibles e inabordables. Nos señalará una orilla a la que podamos llegar.

Eso sí, habrá tormentas, tempestades y peligros. La lucha y esfuerzo serán condiciones necesarias poque de ellas se extraen valor, madurez, valentía, paciencia y sobre todo fe. Ante los peligros tu fe se fortalece pues es ella la que te mantiene firme y confiado en el Señor. Experimentas, entonces, que tu barca se mantiene a flote a pesar de las enormes olas, el viento huracanado y el peligro de ser abordado y destruido. Experimentas que el Poder de Dios te sostiene a flote para que llegues a la esa orilla de tu vida.

viernes, 27 de enero de 2023

EL REINO DE DIOS

Últimamente he tenido muy presente la forma que Jesús utilizó para expandir y dar a conocer el Reino de los Cielos de su Padre. Supongo que sabía que lo primero que debe tener en cuenta un escritor, comunicador o portavoz es saber que auditorio tiene delante y su alcance intelectual. Y según lo que quieras comunicar tendrás que adaptarte a los que les dirige el mensaje.

Jesús sabía bien su cometido y su misión. Y sabía, sobre todo, que su Mensaje era para todos los hombres. Un mensaje de salvación universal. Supongo que conociendo las diferencias y debilidades de unos frente a otros sabía desde siempre que el mandato prioritario era descubrirle a los más dotados la necesidad de ayudar y proteger a los más débiles. Y, por supuesto, eso solo se puede hacer con amor. No hace falta decir mucho más para saber que Dios nos quiere y nos salva por su Infinita Misericordia amorosa. Fuera del Amor Infinito de Dios no tendríamos ninguna posibilidad ni esperanza de felicidad eterna.

Su peculiar manera de explicar y comparar el Reino de Dios con parábolas tan sencillas que están al alcance de todos y que hasta los más pequeños pueden entender es admirable y de signo milagroso. Nadia ha sabido exponer un mensaje cargado de tanta profundidad y valor de manera tan sencilla como ha hecho Jesús, el Señor, en el que creo profundamente. Y no solo exponerlo sino al mismo tiempo vivirlo, darle sentido con sus obras y actos de cada día. Todo lo expuesto por Jesús en parábolas serían aplicables hoy al mundo actual que vivimos.

jueves, 26 de enero de 2023

LÁMPARAS PARA DAR LUZ

La lógica nos dice que una lámpara es un artilugio fabricado para dar luz. Sería contradictorio ponerla debajo de la mesa o esconderla debajo de la cama. Su objetivo para lo que ha sido fabricada es para alumbrar y dar luz. Luego no utilizarla en ese sentido sería algo ilógico y contradictorio a lo que se debe hacer.

Su lugar está pensado para ponerla en el candelero y alumbrar a todos para que vean. Ese símil fue utilizado por Jesús para enseñarnos y descubrirnos que nosotros somos, desde la venida del Espíritu Santo en la hora de nuestro bautismo, lámparas cuya luz debe ser la Luz de la Palabra de Dios.

El Evangelio es un don que se nos ha dado para compartirlo y es precisamente a eso a los que nos llama Jesús. Por la fuerza y acción del Espíritu Santo, auxiliados en su Espíritu somos lámparas que irradiamos la Palabra de Dios. Y a eso estamos llamados, a ser Luz del Evangelio en nuestros entornos vitales. Luz que expande la Palabra de Dios reflejándola en su vida. Una palabra que es lo que todo hombre y mujer espera, desea y busca, felicidad eterna.

Pero esa luz no la podremos dar sin estar conectados a la Luz Absoluta que nos trae y anuncia Jesús, el Hijo de Dios. Y que sólo a través de Él podemos alcanzar, descubrir e injertarnos en ella para irradiarla a todo el mundo.

miércoles, 25 de enero de 2023

LANZADOS HASTA LOS CONFINES DE LA TIERRA

Después de un continuo encuentro y perseverar con Jesús y, sobre todo, experimentar su amor y compromiso, los apóstoles son invitados a imitarle y proclamar el Evangelio. Y es que desde ese momento no hay otra salida. La experiencia de Jesús embriaga el corazón y llena de fortaleza e impulsos que nos llevan a proclamar la Buena Noticia. Porque, Jesús es la Buena Noticia, ¿conoces algo mejor?

Jesús recorre la Galilea de lo gentiles y a su paso, no solo anuncia el Amor Misericordioso de su Padre sino que sana y cura a todos aquellos que, confiados en Él, le piden sanación. Porque todo lo que viene del Señor es Amor sin límite y para Él nada es imposible.

Sin un encuentro directo con Jesús cada día y de forma perseverante no podremos anunciarle porque anunciarle supone conocerle y haber experimentado su Amor y Misericordia. Eso sí, podemos rezar y hacer muchas novenas, nunca están de más y son muy necesarias, pero sin la fuerza de Cristo nada podemos hacer. Porque, en Él está la sabiduría, la fortaleza y la paz que recibiremos para desde nuestra vida anunciar no solo de palabra sino con nuestro testimonio de vida que Jesús es el Hijo de Dios.

martes, 24 de enero de 2023

CUANDO LA DUDA ENTRA EN EL CORAZÓN SIEMBRA LA DESCONFIANZA.

Reflexionando el Evangelio de Marcos podemos asegurar que tras pasar por esos momentos de duda, María perseveró y se sostuvo firme su fe en su Hijo. No digo nunca que María dudara con tanto escándalo en su entorno, pero si es lógico que se pueda llegar a dudar. Sin embargo lo que cuenta es lo que persevera y se mantiene al lado de su Hijo hasta el extremo de llegar junto a Él a los pies de la cruz.

Es por tanto meritorio y digno de alabar esa firmeza y perseverancia de María en, aún no entendiendo muchas cosas, ser obediente a la Palabra de Dios y a la misión para la que había sido elegida. Ella sabe que Dios la ha elegido y sabe que su Palabra tiene siempre cumplimiento. Por tanto, las palabras de su Hijo confirman realmente la firmeza de su Madre, “cumplir la Voluntad de Dios”.

Porque eso a fin de cuenta es lo que tiene valor, no simplemente cumplir, que es necesario y está bien, sino hacer lo que Dios quiere y para lo que ha enviado a su Hijo. Y todos sabemos ciertamente lo que es, y quien no lo sabe que escuche su corazón y atienda sus latidos de amor. Y es que hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, por lo tanto, si Dios es Amor, nosotros también estamos hechos para amar.

Y María, nuestra Madre nos da un gran ejemplo de eso. Realmente, Jesús sabía lo que decía.

lunes, 23 de enero de 2023

CIEGOS Y CONDENADOS POR SÍ MISMOS

Mc 3, 22-30

Tendrás que liberarte primero, darte un baño de humildad, de pobreza espiritual y de reconocerte pobre y pequeño para, humildemente, dejar que tu corazón necesitado de ayuda se abra a la acción del Espíritu Santo y la Palabra del Señor. Si no dejas entrar al Espíritu en tu corazón, ¿cómo quieres acoger la Palabra de Jesús? Ese demonio, al que tú ahora dices  que está en Jesús, se encargará de sostenerte soberbio, engreído, prepotente y ciego para ver la Verdad y tu salvación.

Así de sencillo es nuestra vida. Dentro de nosotros está plantada esa semilla de la impronta de Dios, el Amor. Pero necesita ser cultivada, abonada y bien regada por la Gracia de los Sacramentos para dar frutos. Frutos de acogida, de apertura, de escucha y de disponibilidad a su Palabra y a dejarnos mover por la acción del Espíritu.

De no ser así, el espíritu del mal nos confunde y nos dispersa. ¿Acaso se puede entender que el demonio se expulse a sí mismo? ¿Acaso tiene sentido que una familia dividida pueda sostenerse en la unidad? ¿No nos damos cuenta de que, poseídos por el espíritu del mal, nuestra boca y corazón vomitan disparates? ¿Cómo podemos negar el Amor Misericordioso de Dios nuestro Padre? ¿Estamos ciegos?

¿No descubrimos esa chispa interior que vive dentro de nuestro corazón que nos mueve a sentir compasión, a ser solidarios y fraternos y a amar, incluso a los enemigos y desear ser eternos?  ¿Y quién ha puesto eso dentro de nosotros? ¿Podemos creer que tanto orden y perfección consecuencia de una inteligencia Infinita puede ser causa de una chispa, Big Bang o energía cósmica? Pero, al margen de eso que no es tan importante, ¿y la Persona de Jesús? ¿Es que su Vida, su Palabra y sus Obras no nos dejan suficientes testimonios para creer que es el Hijo de Dios. ¿Y su Resurrección? ¿Acaso tienes pruebas de que no ha Resucitado y por el contrario hay muchos testimonios de que sí?

domingo, 22 de enero de 2023

SEGÚN LA PROFECÍA DE ISAÍAS: TIERRA DE ZABULÓN Y NEFTALÍ

 

Mateo 4,12-23
Es el Mesías, en Él se cumplen las profecías. Y ésta de “tierra de Zabulón y Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles” es la profecía que proclamó Isaías - 8,23b-9.3 – y ahora tiene su cumplimiento en Jesús que se retira a esta tierra para iniciar el comienzo de la proclamación del Evangelio, la Buena Noticia que ha sido enviado a proclamar.

Marco anuncia a la comunidad cristiana de raíces judías que Jesús es el Mesías y, por tanto, sabiendo que son conocedores del Antiguo Testamento se interesa en dejar bien claro que en Jesús se realizan y se cumplen las profecías. Todo ha sido profetizado para tener verdadero cumplimiento en Él.

También vale para nosotros que herederos de la tradición y del Evangelio, que nos ha transmitido la Iglesia, recibimos esa Buena Noticia de la Buena Nueva. Una Noticia de salvación que comienza en esas tierras y se transmite a todo el mundo. Y que también nosotros, recibida ahora, la anunciamos y la transmitimos con nuestra vida y obras.

Todo tiene su continuidad y su origen en aquel grupo de hombres que respondieron a la llamada del Señor y dándolo todo han transmitido con su vida y palabra la Buena Noticia de que somos hijos de un Dios Padre que nos ama y nos perdona por su Misericordia Infinita y en su Hijo nos revela su amor.

Seamos pues agradecidos, fieles y obedientes a esa Buena Noticia y démosle continuación con nuestro testimonio de vida y obra. Amén.