lunes, 11 de febrero de 2013

EXPERIMENTAR TU PRESENCIA

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Mc 6,53-56

Experimento, a veces,  mas conciencia en la oración; experimento que orar es lo más importante de mi vida; experimento que tu presencia y contacto, cura mis heridas y me llena de paciencia; experimento que soy pequeño, pobre pecador y muy necesitado, pero hijo de un Padre que me quiere y busca.

Experimento que necesito amar y entregarme, pues sin eso nada soy y no podré llegar a Ti; experimento y te pido, Dios mío, que me des la capacidad de amar y darme; experimento que no me doy como a mí me gustaría; experimento que mis pasos son torpes y ciegos.

Experimento que no puedo convertirme y necesito que, Tú, Señor, me conviertas; experimento confianza y esperanza en el misterio de tu amor, que nunca llegaré a entender; experimento alegría y paz en tu compañía; experimento, a impulsos del Espíritu Santo, tu presencia en mi vida; experimento tu perdón, y por todo eso, te doy las gracias, Señor.

domingo, 10 de febrero de 2013

LAS BARCAS CASI SE HUNDÍAN

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Lc 5,1-11

En el Señor está la abundancia, porque Él ha venido a darnos vida abundante. Hoy en el Evangelio podemos observar como Pedro obedece a Jesús a pesar de estar toda la noche tratando de pescar sin ningún resultado. Podemos preguntarnos si nosotros tratamos de escuchar y obedecer la voz del Señor que en el Espíritu nos señala los caminos de nuestra propia barca.

Muchas veces nuestra pesca es insuficiente o nula, y es que tratamos de pescar por nuestra cuenta y en nuestro nombre. Somos pescadores como Pedro, porque el Señor así nos lo ha dicho. En el Bautismo somos enviados a navegar por los mares de nuestras vidas y lanzar nuestras redes. Redes de nuestros testimonios, de nuestras vivencias y proclamación de nuestra fe.

Pero, nunca por nuestra cuenta, sino como testigos de la Iglesia. De una Iglesia que arranca con ese envío de Jesús a sus apóstoles y a todos los bautizados. Pero antes, debemos pedirle al Señor que nos dé las fuerzas necesarias para también dejarlo todo. Todo aquello que se antepone a darle nuestro tiempo, nuestra entrega, nuestras comodidades, nuestro servicio, nuestra disponibilidad, nuestra actitud y prioridad a las cosas del Reino...etc. 

Señor, abre mi corazón y arranca todo aquello que se antepone a dejarme curtir en la pesca de tu Amor y en la proclamación de tu Palabra, para que mi vida sea luz y testimonio de tu Mensaje a todos los hombres que se interpongan en mi vida.

sábado, 9 de febrero de 2013

TODO DEPENDE DE TODOS

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Mc 6,30-34


No se trata de hacer todo porque, por mucho que queramos, no podemos hacerlo. Tenemos una capacidad y agotada, necesitamos descansar. Ahora, entre todos si podemos hacer mucho, mucho más de lo que podemos imaginar. Entre todos, podemos llegar a todos, y atender a las necesidades de todos, pero es condición indispensable que nos pongamos a la tarea todos.

Y la tarea puede estar en tu casa, con tu familia; la tarea puede estar en tu trabajo con tu responsabilidad y solidaridad con los compañeros. En cualquier lugar que tu vida te lleve a vivirla, allí puedes hacer mucho cuando lo haces desde la verdad y con amor de servicio y gratuito.

El mundo será mejor en la medida que tú y yo pongamos todas nuestras capacidades al servicio de los demás, pero con una simple condición: desde la verdad, la justicia y la igualdad. No se puede construir si no se vive en la verdad. Así que pongamos en camino si queremos dar la mano para que nuestro mundo sea más equitativo, más justo, más fraterno y viva en paz.

viernes, 8 de febrero de 2013

LOS APEGOS NOS CIERRAN LOS OJOS

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Mc 6,14-29


Y digo esto porque pienso que si Herodes llegó a pensar que se trataba de Juan el Bautista, a quien él había decapitado, lo más lógico y de sentido común sería replantearse seriamente cómo era posible que hubiese resucitado.

Eso me trae a la memoria la parábola del rico epulón, cuando pidió a Abrahán que enviara a Lázaro:
Padre Abrahán, ten piedad de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en estas llamas. Contestó Abrahán: Hijo, acuérdate de que tú recibiste bienes durante tu vida y Lázaro, en cambio, males; ahora, pues, aquí él es consolado y tú atormentado. Además de todo esto, entre vosotros y nosotros hay interpuesto un gran abismo, de modo que los que quieren atravesar de aquí a vosotros, no pueden; ni pueden pasar de ahí a nosotros. Y dijo: Te ruego entonces, padre, que le envíes a casa de mi padre, pues tengo cinco hermanos, para que les advierta y no vengan también a este lugar de tormentos. Pero replicó Abrahán: Tienen a Moisés y a los Profetas. ¡Que los oigan! El dijo: No, padre Abrahán; pero si alguno de entre los muertos va a ellos, se convertirán. Y les dijo: Si no escuchan a Moisés y a los Profetas, tampoco se convencerán aunque uno de los muertos resucite"(Lc).

Y eso mismo ocurre hoy, oímos, vemos milagros y hasta sentimos que en lo más profundo de nuestro ser el amor nos da la felicidad, y seguimos apegados a nuestros intereses y egoísmos.

jueves, 7 de febrero de 2013

SOLOS EN EL ESPÍRITU

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Esa es la forma de vivir el Evangelio, enviados por Jesús y en el Espíritu Santo. Solo el Espíritu de Dios basta y lo imprescindible para mantenernos expectante y en activa escucha a la Palabra. Jesús nos habla en el Evangelio de un bastón, calzados y túnica.

Posiblemente llevamos muchas más cosas que pareciéndonos necesarias sólo una lo es, la Palabra, la escucha y el deseo de responder, porque en ella nos va la vida. Es verdad que necesitamos comer, vestir y algunas cosas más, pero lo fundamental es la Palabra y el alimento del alma, la Eucaristía, que nos proveerá de todo lo demás.

Y es que en nuestro camino, perdemos el horizonte y la meta porque nos encadenamos y esclavizamos a muchas cosas que incluso llegamos a considerar necesarias, y hasta imprescindibles. Incluso medios como Internet u otros que tanto ayudan hoy, pueden convertirse en cadenas de esclavitud si no sabemos utilizarlos como medios y no como fin. Sólo el Señor es la meta y el fin. En sus Manos iremos provisto de todo aquello que necesitamos para vivir en Él, el amor que nos hará libre y nos salvará.

miércoles, 6 de febrero de 2013

MÁS QUE LA VERDAD, NOS IMPORTA QUIEN HABLA

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Mc 6,1-6
Es algo inherente a nuestra naturaleza, miramos quien habla y lo que dice, pero no nos fijamos qué es lo que dice y si habla en verdad. Dicho de otra forma, cuando alguien habla, le damos crédito a sus palabras dependiendo de quién es.

Así, Jesús no fue creído aunque sus Palabras sorprendieran e ilusionaran. ¿Quién es este? ¿No es el hijo del carpintero? ¿Quién le ha dado autoridad para hablar y decir estas cosas? ¿No lo decimos hoy también?

Pero no observamos que ese Jesús nació ya pequeño, sin ser advertido, humilde y pobre. Se barruntaba que alguien así no iba a ser escuchado notoriamente. Por eso hace milagros y trata de decirnos que es el Hijo de Dios, pues excepto Dios, nadie puede anular las leyes naturales y superarlas, es decir, hacer milagros.

Sin embargo, permanecemos encadenados al poder, a la ambición, a la soberbia, a la suficiencia, a la oscuridad de permanecer en la muerte, porque todo lo que alcancemos aquí es caduco. Sólo en Ti, Señor está la vida eterna.

martes, 5 de febrero de 2013

MIENTRAS TENGAMOS RECURSOS

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Mc 5,21-43


Es una forma de actuar, diría, natural. Impulsados por un instinto de conservación buscamos alternativas a los innumerables percances y circunstancias que nos afectan negativamente. El hombre lucha por salvar su vida, y lo hace desesperadamente y con todas sus fuerzas. Es la vida, la supervivencia su mayor don y lo que intenta salvar por todos los medios.

Pero siempre hay un momento que se le acaban los recursos. Se siente impotente y siente desfallecer. Experimenta que ha llegado su hora y se siente impotente para salvar su vida. ¡No hay nada que hacer!

Es entonces cuando levanta su mirada. Siempre, mientras se tenga vida, hay esperanzas. Pero ahora esas esperanzas no están puestas en él, ni tampoco en el mundo. Su mirada levantada mira hacia arriba, hacia lo alto. Como si esperara que viniese desde un lugar superior, por encima de nosotros. Es la hora en que todos los mortales, aún negándolo o no aceptándolo, ponen su vida en Dios. No hay otra alternativa.

Algunos lo hacen totalmente confiados, en paz y seguros de ser acogidos por su Padre Dios que tanto los quiere; otros, quizás algo escépticos, dudan y se entregan porque no tienen a nadie a quien recurrir, y otros se sienten incapaces de reconocer lo que han negado toda su vida. Solo en el silencio y la soledad de los últimos momentos, fuera de la vista de todos, tendrán un cara a cara con el Padre Dios.

Hoy, el Evangelio nos narra hechos que reflejan esto que también sucede en la actualidad. Jairo y la mujer que padecía flujos de sangre son testimonios que dan luz y evidencia lo que aquí reflexionamos ahora. Tu vida, quieras o no, está en Manos de Dios. Él te ofrece y propone salvarla para la eternidad. Tú responderás con tu libertad y tu vida. De ti y de mí depende que sepamos discernir donde esta el verdadero Tesoro de nuestra vida. Vale la pena pensar sobre ello.