lunes, 14 de abril de 2025

EL AMOR SÓLO SABE DE EXCESOS

Cuando nos sentimos impulsado por nuestro egoísmo somos capaces de romper con nuestra ética y moral saltándonos toda ley y toda norma que regula la convivencia, el bien común y respeto a la ley. Las personas, cuando nos dejamos llevar por nuestro egoísmo rompemos nuestra conciencia y nuestro sentido común, y eso acarrea serias y graves consecuencias para la humanidad y convivencia.

Por otro lado, experimentamos que cuando se ama, y ese amor es consciente y profundo, sus manifestaciones y excesos son signos y gestos de la realidad con la que vive esa relación amorosa. Todo es poco para manifestar esa relación íntima y amorosa con el ser amado. Ese fue el signo de María, la hermana de Lázaro, al manifestarle a Jesús su expresión de agradecimiento, de amor profundo como Rey y Señor de su vida. Sobre todo al ser testigo de la resurrección de su hermano Lázaro. Y es que el amor aólo sabe de excesos.

Ese es realmente el secreto, somos hijos de Dios, y nuestro Padre Dios nos ama tan profunda e inmensamente hasta el extremo que nos ha creado para ser felices eternamente. Bien, es verdad, que tendremos que compartir, como Él, la muerte en este mundo para saltar al otro, Pascua, por la Gracia de Dios. Y es eso precisamente lo que nos disponemos a celebrar esta semana Santa. Tratemos de mirar, pensar y reflexionar sin dejar que nuestra mirada se desvíe de la Cruz. Esa Cruz que es signo de Vida y Resurrección.

domingo, 13 de abril de 2025

UNA MUERTE ENTREGADA POR AMOR

Ante la pregunta, ¿por qué muere el Hijo de Dios?, no encuentro otra respuesta que la de: «Por Amor». Un Amor con mayúscula, gratuito y misericordioso, porque no se puede entender de otra manera. Su Vida fue presentada para eso, para pagar por todos nuestros pecados, y para, con su muerte, merecer para nosotros nuestra salvación.

Y ante tal acontecimiento, cruento y desgarrador, no encuentro respuesta ni puedo, por mucho que me empeñe en comprenderlo. Todo es amor y misericordia de ese Padre Dios, encarnado en Naturaleza Humana, que nunca podremos merecer, y menos pagar. Luego, ¿por qué, Señor, has elegido ese camino tortuoso, sacrificado y cruento de sufrimiento para redimirnos?

Mi esperanza está puesta en que algún día, por la Gracia de Dios, y en su presencia, lo pueda entender. De cualquier modo, la realidad es esa, somos salvados porque Dios, por su Amor Infinitamente Misericordioso ha decidido salvarnos. Nos ha creados para ser eternamente felices, y, dándonos libertad, ha decidido que colaboremos con Él para ganarnos – por decirlo de alguna manera – ese inmenso regalo de gozar de su presencia eternamente.

Nos disponemos en estos días a vivir ese Triduo Pascual del paso de la muerte a la vida que el Señor nos regala misericordiosamente. Empezamos con el domingo de ramos, donde damos la bienvenida al Señor, para luego, por nuestros propios pecados, darle la espalda. ¡Señor, por tu Gracia, ayúdanos a que cada día nuestra fe sea más grande, profunda y firme en tu Palabra y en tu Amor Misericordioso. Amén.

sábado, 12 de abril de 2025

EL PODER DEL BIEN SOBRE EL MAL

Es pura actualidad. A Jesús lo mataron porque denunciaba todo el mal que los poderosos, agarrados a sus intereses y beneficios, ejercían sobre el pueblo. Y hoy sucede lo mismo, los poderosos coartan la libertad de los que tratan de descubrir el mal, e imponen sus mentiras y engaños a costa de sostenerse en el poder, acumular riquezas y someter a los bien intencionados que claman la verdad.

La verdad emerge a pesar de tanta oscuridad. Es imparable, aunque cueste ríos de sangre y muertes. Jesús entregó su Vida por la Verdad, y, a pesar de morir crucificado, su Resurrección marca el triunfo del bien sobre el mal; del amor sobre el desamor; de la verdad sobre la mentira; de la justicia sobre las injusticias.

Jesús Resucitado es el fundamento de nuestra fe. Sus obras brillan por sí mismo, de modo que a los tiranos se les hace insoportable. Ese es el origen y la causa por la que, ayer, y hoy también, la Iglesia es perseguida. Molesta a los que mienten y egoístamente quieren vivir de la mentira y el engaño.

viernes, 11 de abril de 2025

SIN RAZONES PARA CONTRADECIR

Hoy sucede lo mismo que ayer, los que no creen no encuentran razones para contradecir la Palabra de Dios. Simplemente, se abstienen, niegan y toman represalias porque no encuentran argumentos para rebatirlos.

¿Hay alguna razón para que la Iglesia sea perseguida? ¡Alguien pueda dar una? Luego, ¿por qué se le persigue incluso hasta el extremo de muerte? ¿Alguien puede negar que a la Iglesia se le persigue, y que muchos creyentes son asesinados? Es un hecho evidente – que nadie puede negar – que la  que la Iglesia es perseguida de muerte.

¿Cuáles son las obras de la Iglesia?: Verdad, justicia, igualdad, respeto, libertad y … etc. Simplemente busca el bien del hombre, sobre todo de los más desfavorecidos, marginados e indefensos. Es decir, de los pobres.

Es también verdad que la Iglesia está formada por hombres, y todo hombre está sujeto al error y al pecado. Por tanto, es evidente que habrá errores, fallos, debilidades y pecados como en todos los círculos, sociedades, estamentos, colectivos  e instituciones de la sociedad en la que vivimos.

Pero su fundador, nuestro Señor Jesús, no. Él es Santo, Inmaculado, Señor del Universo y de la vida y la muerte. Él es nuestra esperanza, nuestro modelo a seguir y en esa carrera nos esforzamos en parecernos y aproximarnos a ser, por su Gracia, como Él. ¿Es eso un pecado para ser perseguido?

jueves, 10 de abril de 2025

ANTES DE QUE ABRAHÁN EXISTIERA, YO SOY

Estas palabras de Jesús dejan muy claro su identidad Divina: Se identifica con el mismo nombre del Dios de Moisés: Yo soy. Sin lugar a duda, Jesús nos está diciendo que Él y el Padre son uno solo, y de Él y el Padre se desprende el Espíritu Santo que nos acompaña en el camino de nuestra vida. Por eso, desde nuestro bautismo somos acompañados por nuestro Señor Dios y Creador en el Espíritu Santo.

Está tan claro que no verlo es cosa del diablo que nos ciega. Y es que cuando nos empeñamos en seguir el cauce de nuestra razón, nuestra mente queda embotada, limitada y empequeñecida, porque por ella nunca podremos entender la grandeza de nuestro Señor y Padre Dios.

Por nosotros mismos nunca podremos conocer ni entender a nuestro Padre Dios. Nuestra razón no entenderá nunca la grandeza ni el misterio de Dios. Y, ella, nos llevará a razonamientos humanos que nunca serán misericordiosos ni gratuitos. Sólo, abiertos a la acción del Espíritu Santo, podremos ver y creer en el misterio de la encarnación y de la existencia de Dios. Hablamos del don de la fe, que sólo lo puede dar Dios cuando tú eres capaz de despojarte de esa razón que te limita y no te deja descubrir la grandeza y el misterio de nuestro Padre Dios.

miércoles, 9 de abril de 2025

SOMETIDOS POR EL PECADO

Es evidente que el pecado te limita y encadena. Por el pecado ves sometida y esclavizada tu libertad. Sientes impulsos que te inclinan hacia lo bajo y lo mezquino y experimentas que tu voluntad está secuestrada, no la dominas.

Sucede todo lo contrario, sientes que es tu voluntad la que está sometida y dominada por esas malas inclinaciones que te llevan a hacer el mal, a vivir de tu propio egoísmo y a hacer tu voluntad según tus caprichos, tus intereses y tus deseos posesivos y egoístas.

Tu situación es tan extrema que ya no distingues el bien del mal, quedas confundido y sumido en el camino de perdición. Sin embargo, la cercanía a Dios produce todo lo contrario, te eleva y aligera liberándote de tus esclavitudes. Empiezas a darte cuenta donde está la verdad, y a diferenciarla de la mentira.

Y esto, experimentas, te hace libre, más dueño de ti mismo, más inclinado a hacer el bien y a amar con misericordia todo lo que haces cada día. Has abierto tu corazón al Señor de la Vida, de la Libertad y del Amor y Misericordia. Simplemente, has encontrado al Señor. Señor Camino, Verdad y Vida, que te llevará hacia la Casa del Padre para allí vivir eternamente en plenitud de gloria y felicidad.

martes, 8 de abril de 2025

YO HAGO SIEMPRE LO QUE LE AGRADA AL PADRE

Estas palabras marcan la acción de la vida de Jesús: «Hacer la Voluntad del Padre, lo que realmente le agrada» Y esas palabras nos aclaran nuestro camino y nuestro actuar: «Hacer lo que le agrada al Padre».

Y lo que le agrada al Padre es lo que Jesús, su Hijo, nos explica, nos enseña y nos anuncia en la Sagrada Escritura. Porque, ella es precisamente la Voluntad del Padre. Para eso, precisamente, ha venido Jesús, para anunciarnos que el Padre nos quiere con un Amor Infinito y Misericordioso.

Jesús se identifica con el mismo nombre que el  Dios que llama a Moisés desde la zarza ardiente: «Yo soy». Y en este pasaje del Evangelio lo repite dos veces. Ese Dios al que llama Padre, que ha liberado a su pueblo y que no le abandona nunca y es fiel a su Alianza. Sabe que está presente siempre y que le apoya, le acompaña y le defiende.

En esta esperanza y certeza, Jesús camina hacia la Cruz, donde realmente veremos al «Yo soy» liberador de la humanidad.