| Lc 9, 43b-45 |
Todos, en menor o mayor medida, hemos experimentado situaciones que no nos gustan oír. Preferimos no escuchar palabras que inquietan y asustan por lo que implican y suponen.
Nuestros miedos nos paralizan y fingimos ignorar ciertas realidades, mirar para otro lado y considerar que lo tuyo no va por ahí.
Nos apartamos y buscamos aislarnos y tomar por otro camino que nos desvincule de nuestro compromiso…
—¿De qué compromiso hablas? —dijo Pedro, frunciendo el ceño.
—Del compromiso de defender la verdad —respondió Manuel.
Los miró con ternura y añadió:
—Es verdad que a muchos no les interesa. Viven en la mentira y disimulan aparentando vivir en la verdad… Pero el hombre de bien lucha por la verdad y la justicia.
Pedro, todavía bastante desconcertado, comentó:
—Pero, ¿a qué viene esto de la verdad y la mentira? ¡No lo entiendo bien!
Manuel, llenándose de paciencia, con la Biblia en la mano, dijo:
—Hay momentos en que, bien porque no entendemos o porque las cosas nos resultan oscuras y no llegamos a verlas, cerramos los ojos y miramos para otra parte… Nos da miedo enfrentarnos a la realidad.
Guardó un breve silencio y, mirándole, continuó:
—Es el caso de los apóstoles.
Entonces leyó:
— Del santo evangelio según san Lucas 9, 43b-45:
En aquel tiempo, entre la admiración general por lo que hacía, Jesús dijo a sus discípulos:
«Meteos bien en los oídos estas palabras: el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres».
Pero ellos no entendían este lenguaje; les resultaba tan oscuro que no captaban el sentido.
Y les daba miedo preguntarle sobre el asunto.
Pedro bajó la mirada. Ahora empezaba a comprender lo que Manuel quería decir.
No se trata de no tener miedo. El miedo forma parte de nuestra vida. Se trata de no permitir que el miedo nos impida seguir a Jesús cuando sabemos que amar, perdonar y defender la verdad puede tener un precio.
¿Por qué? Nos preguntamos. Posiblemente por envidia o porque la verdad y la justicia constituyen un obstáculo para los intereses de personas que van por otro camino.
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