viernes, 1 de julio de 2011

LO MÁS SENSATO ES DESEAR LA VIDA ETERNA (Mt 11, 25-30)


No entiendo como se puede aspirar a vivir unos años y conformarse con tan poca cosa cuando se tiene delante de las mismas narices una oferta de eternidad plena y gozosa. No entiendo como se puede estar tan ciego hasta el punto de rechazar esa oferta que cumple con nuestros mayores deseos desde lo más profundo de nuestro ser.

Si entiendo que no es fácil recorrer ese camino. Si entiendo que es difícil comprender que la felicidad se encuentra en el servicio, la renuncia, el desprendimiento y el desapego a las cosas que, aparentemente, nos anuncia la felicidad pero que luego nos dejan desencantado y vacíos. Y que el sacrificio y el dolor, de los que huimos, nos resultan muy difícil aceptarlos.

Pero, por ellos encontramos caminos de maduración, de crecimiento personal, de dominio y de firmeza en nuestra voluntad. Gracia a los momentos que nos exigen lucha y fortaleza alcanzamos superarnos y perfeccionarnos. Y es sabido que de inteligentes es vencer la comodidad y las desganas, para ganar en esfuerzo y voluntad para lograr mejores metas. Pues, no hay mejor meta que la que deseamos y llevamos grabada en nuestro corazón: "Vivir eternamente gozosos".

Por eso, los que han elegido, a pesar de sus dificultades, este camino, son los que en verdad manifiestan ser inteligentes. Son los sencillos, pobres y humildes, que necesitan de un PADRE Bueno para poder vivir y llegar a buen puerto. Aquellos otros, los que se la saben todas, los razonadores que a todo colocan el filtro de su razón para darle el visto bueno son los que tropiezan con la dificultad de aceptar la Verdad. 

Son los inteligentes que, ¡gran contradicción!, su inteligencia no les deja ver la Única Verdad digna de ser entendida: La que todos buscamos: "Creados para ser eternos en la presencia del PADRE".

Danos la luz para encontrar nuestra pobreza,
nuestra humildad y sencillez en la 
sabiduría de sabernos 
pequeños e hijos
de nuestro
PADRE del Cielo. Amén.

jueves, 30 de junio de 2011

LO LÓGICO SERÁ BUSCAR LA VIDA ETERNA (Mt, 9, 1-8)


Las cosas deben de quedar clara, porque de no hacerlo siempre hay predisposición a pensar mal. Y, cuando digo pensar mal, me refiero a que cuando no se conoce se suelen equivocar todos aquellos que quieren entender lo que ha pasado. 

Es lo que ocurrió con JESÚS, si se ignora su origen Divino, no se puede entender que pueda perdonar los pecados. ¿Quén es este? Igual nos ocurre en muchos momentos de nuestra vida con otras cosas. Por ejemplo, todos queremos que nuestra muerte sea lo más tarde posible. Ayer mismo me lo decía un amigo al salir de un funeral. ¡Cuanto más tarde mejor!

Sin embargo, hay una oferta, le decía yo, que nos propone vivir eternamente en plenitud de gozo y felicidad. ¿Dónde? ¡Es la lógica respuesta!, y empeñar todas nuestras fuerzas en buscarla. Pues no ocurre así, se quedan indiferentes e instalados en su resignación, esperando la hora y el momento de su óbito.

¿Se puede entender esto? Desde la más pura razón humana lo lógico es despertar y buscar, pero hace falta fe, confiar y dejarse llevar. Hay razones para hacerlo, porque JESÚS hizo obras para demostrar que ÉL era el HIJO de DIOS, pero la fundamental fue "Resucitar". Y eso no se puede obviar. 

Sí, puedes rechazarlo y negarte a creerlo, como los del pasaje evangélico que nos ocupa, pero no puedes negarlo porque ni tú ni yo estamos en condiciones de demostrar que no lo hizo, ni tampoco que lo hizo. Es cuestión de creerlo y creer, primero en ÉL, en su Palabra, y después en aquellos (Los Apóstoles) que lo presenciaron personalmente, y que nos lo han transmitido.

Hoy es momento y hora de pedirle al SEÑOR
la inteligencia y sabiduría necesaria
para alcanzar la luz de seguirle
a pesar de mis dudas y mi
desconfianza.

La fortaleza de superar mis pensamientos
basados en la ignorancia, y la confianza
de dejarme guiar y conducir al
ritmo de sus pasos y
consejos. Amén

miércoles, 29 de junio de 2011

UNA SUCESIÓN ININTERRUMPIDA (Mt 16, 13-19)


Creer y, más todavía, entender que JESÚS es el Hijo de DIOS bajado del Cielo para redimir, con su Muerte y Resurrección, el rescate de nuestros pecados y alcanzar para todos los hombres la salvación eterna, es obra que no está a nuestro alcance.

En nuestras limitadas cabezas no está la capacidad de poder entender tal Misterio. Sólo, por inspiración, como sucedió a Pedro y a Pablo, del ESPÍRITU SANTO, se puede ver la luz de este grandioso e inalcanzable Misterio. 

Indudablemente, nosotros lo tenemos más fácil porque tenemos el testimonio de sus vidas y de sus predicaciones, que nos han llegado a través de muchos siglos y de muchos otros continuadores de esa proclamación (Iglesia). Pero, de todas formas, sin la asistencia del ESPÍRITU SANTO nada podríamos entender.

Tanto Juan (El Bautista) que lo preanuncia, como Pedro y Pablo lo confirman, son testimonios de que JESÚS es el HIJO de DIOS, pero lo más importante es abandonarnos en el ESPÍRITU SANTO y descansar nuestra fe en la Palabra de JESÚS que nos ha dicho por su propia voz: "YO soy el Camino, la Verdad y la Vida".

Y yo lo creo, SEÑOR. A pesar de mi corta inteligencia
y de mis pobres razonamientos humanos me fío
de tu Palabra. 

Nada puedo entender, pero sólo TÚ tienes Palabra
de vida Eterna. ¿A quién recurrir? TÚ eres la
Única respuesta a mi vida. Amén.

martes, 28 de junio de 2011

AUNQUE NOS PAREZCA DORMIDO, SIEMPRE ESTÁ ( Mt 8, 23-27)


Muchas veces JESÚS parece dormido o ausente de nuestro lado. Un ejemplo lo tenemos en esa madre que nos ha dejado su testimonio en "Blogueros con el Papa" (ver aquí). JESÚS parece ausente de su vida ante tantas fatalidades. ¿Qué ocurre, SEÑOR? ¿Por qué permites tantas fatalidades?
Posiblemente, según mi humilde opinión, para que tú y yo tengamos confianza en ÉL y perdamos el miedo a la muerte de este mundo que sólo es el final del trayecto de esta vida mundana, a la cual no pertenecemos, y, sintiéndonos libres, seamos, en el ESPÍRITU SANTO, capaces de dejarnos guiar hacia la verdadera vida eterna.

Eso es lo que nos ha querido testimoniar esa madre en "Blogueros con el Papa", que a pesar de las tempestades acaecidas en nuestras vidas, con, en y por JESÚS nada debemos temer, pues es SEÑOR de vientos y huracanes, de tsunamis y terremotos, de muertes y vidas.
Y hoy, JESÚS, nos lo dice: ¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?

Quiero permanecer a tu lado aunque
no note tu presencia, porque sé
que siempre estás.

Quiero sentirme en paz, sereno
ante tantas tempestades y
peligros, porque todo
viene de TI.

Quiero ser tu hijo, porque como
buen PADRE no dejarás que 
me ocurra nada. Amén.

lunes, 27 de junio de 2011

SEGUIRTE SEÑOR A CAMBIO DE NADA (Mt 8, 18-22)


Seguir a JESÚS significa acompañarlo e imitarlo a cambio de nada. Seguir a JESÚS significa no saber donde dormir ni donde comer. Significa no tener donde reclinar la cabeza, porque el HIJO del Hombre no tiene casa, ni cama, ni lugar donde retirarse. Su vida está dedicada y consagrada a darse en Cuerpo y Alma para remisión de los pecados de los hombres, sus hermanos.

Esto significa que para seguir a JESÚS hay que mirar hacia ÉL y dejar todo lo demás, incluso padre, madre y hermanos. Nada puede interponerse en medio, si bien, las cosas están para el servicio y el camino, nunca deben ser obstáculo que impidan caminar. Ni tampoco las personas, porque sólo DIOS basta.

SEÑOR, que mi camino sea tu Camino, que
mi palabra sea tu Palabra, que mis
actos sean fiel reflejos de los 
tuyos.

Y nada más importa. A tu lado me basta
y descansado en TI, todo me sobra. Amén.

REALMENTE, ¿NOS DAMOS CUENTA DE LO QUE NOS PROPONE (Jn 6, 51-58)


Aunque aparentemente nos parezca que sabemos o entendemos lo que nos proponen, realmente no entendemos nada, o mejor dicho, no nos damos cuenta del alcance de la propuesta. Porque de comprender que es lo que JESÚS nos ofrece estaríamos como loco buscándolo e intimando con ÉL para, conociéndolo, esforzarnos duramente en cumplir la Voluntad que, de parte de su PADRE, ÉL nos propone.

YO soy el Pan vivo bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre. Y eso es lo que realmente todos queremos: "Vivir eternamente en plenitud de gozo y felicidad. Todos nuestros esfuerzos van encaminados a alcanzar esta meta. Ocurre que la mayoría la buscamos por caminos placenteros, cómodos, fáciles, y el Camino de JESÚS nos enseña que ese tesoro se encuentra en la renuncia de ti mismo y la entrega al servicio de los demás.

Pero nos cuesta mucho entenderlo porque en juego está nuestra propia renuncia y sacrificio y nosotros buscamos la respuesta rápida y fácil adornada de bienestar y placer. Y todo lo que no sea eso lo consideramos fastidio y mortificación. No asociamos el dolor a la escuela de la madurez y de la perfección, porque el camino fácil nos pierde, mientras que el difícil nos perfecciona.


Danos, SEÑOR, la capacidad de entender el camino que, 
siendo costoso y sacrificado, nos capacita para
alcanzar la perfección que nos llevará
a vivir eternamente tal y como
TÚ nos propone y ofrece. Amén.

sábado, 25 de junio de 2011

SI PEDIMOS BIEN, JESÚS NOS RESPONDE (Mt 8, 5-17)


Cuando pedimos algo ocurre que en la mayoría de las veces lo pedido no es necesario para nuestro crecimiento y madurez humana, y menos espiritual. Siempre, o casi siempre, pedimos para nuestro propio interés personal. Nuestra tendencia natural, por nuestra humanidad caída, se inclina a ser egoísta y, por tanto, nuestras peticiones y deseos son egoístas.

Y, nuestro PADRE DIOS, que sabe lo que  verdaderamente necesitamos para salvarnos, nos da lo que es bueno para nosotros y para poder llegar a su Casa. Es nuestro PADRE, y nos quiere mucho, y como buen PADRE nos da lo que es bueno para nosotros.
Debemos, pues, aprender a pedir y desear, por tanto, sólo aquello que nos sirve para atesorar verdaderos tesoros en el cielo, porque es allí donde está nuestra felicidad eterna. Todo lo demás, aunque necesario, son cosas caducas y su destino es corromperse y desaparecer. Son medios en cuanto nos sirven para recorrer el camino hacia la Casa del PADRE, pero nada más.

Y así lo entendió el Centurión. Pidió, no para sí, sino para los intereses de su siervo. Y de forma humilde, confiada y dispuesto a abajarse por la salud de su criado. Más desapego e interés por  otro, incluso de condición sometida a él, es digna de ser escuchada. Y JESÚS dándose cuenta le escucha y le atiende.

¿Podemos nosotros hacer lo mismo? Esa es la pregunta que hoy nos interpela la Palabra de DIOS. Aprender a pedir el pan nuestro de cada día. Y para ello necesitamos ponernos en Manos del ESPÍRITU SANTO y recabar su ayuda para que, saliendo de nosotros mismos, seamos capaces de pedir, llenos de amor, por el bien de los otros.

Que sepa, DIOS mío, encontrar la luz y la fuerzas
para desapegarme de mí mismo y darme en
generosidad y caridad a mis hermanos.

Te lo pedimos en el nombre de tu HIJO JESÚS
que nos lo ha prometido y enseñado con 
la oración del PADRE Nuestro. Amén.