lunes, 30 de enero de 2012

LA EXPERIENCIA DE ENCUENTRO CON JESÚS, COMPROMETE

ESPÍRITU INMUNDO, SAL DE ESTE HOMBRE (Mc 5, 1- 20)

Y así es, JESÚS cambia tu vida, y si eso no ocurre tu encuentro con ÉL no se ha producido, al menos de forma autentica y veraz. Eso fue lo que le ocurrió a aquel hombre poseído de espíritus inmundos, males que lo atormentaban, y que lo tenían desequilibrado. 

Su experiencia con JESÚS transformó su vida, y, en consecuencia tuvo un antes y un después. Bien claro lo dice la Palabra evangélica de hoy: "Él se fue y empezó a proclamar por la Decápolis todo lo que Jesús había hecho con él, y todos quedaban maravillados".

Sin embargo, esa Palabra debe alentarnos a aumentar nuestra confianza en JESÚS, a buscarle más por su Misericordia y perdón de nuestros pecados que por nuestros intereses. Los que oyen lo que JESÚS ha hecho acuden a ver, y ven lo ocurrido, pero sólo tienen ojos para descubrir sus propios intereses, la pérdida de cerdos, y pasan el milagro de la sanación y curación, no sólo de aquel hombre poseído y atormentado, sino su cambio de vida posterior.

Nuestra reflexión de hoy debe ayudarnos a meditar esta Palabra de JESÚS y llevarnos a pedirle que aumente nuestra fe y confianza en ÉL. Debe conducirnos a preguntarnos: ¿Va mi vida cambiando en la medida que me voy encontrando con su Palabra? Porque si no es así, algo está pasando en mi escucha y atención.

domingo, 29 de enero de 2012

LA AUTORIDAD DE JESÚS

Marcos 1, 21-28). Se encontraba entonces en la...

No sólo se trata de enseñar sino de hacerlo con autoridad, y esa autoridad proviene, primero de su entera gratuidad, sin ningún interés, de su firmeza y seguridad y de su poder de sanar y liberar.

JESÚS libera al hombre de sus espíritus inmundos, males desconocidos y misteriosos que no se conocían en aquellos tiempos. Fuera de lo poco que la medicina podía conocer en esa época, todo lo demás, misterioso y desconocido, era achacado a males o espíritus inmundos. Y JESÚS, conocedor de esas enfermedades, libera a todos los enfermos.

Hoy continuamos amenazados por esos espíritus inmundos que nos deprimen y asedian, que nos esclavizan y nos someten. Sin embargo, hoy conocemos muchas de esas enfermedades del cuerpo (depresiones, ansiedad, trastornos psiquícos...etc) y acudimos a médicos que nos pueden ayudar a sanar, sin embargo, hay otra, el pecado, que, no siendo desconocida, sólo la puede sanar el SEÑOR.

Por eso, JESÚS, antes y ahora, nos ofrece su perdón, su verdadera liberación, porque en el fondo de todo mal, del cuerpo y el alma, se encuentra el pecado, lo único que los puede matar, ya que el cuerpo y el alma resucitarán para vivir eternamente en presencia de DIOS si se dejan liberar y sanar por JESÚS.

Nuestro SEÑOR JESUCRISTO es el verdadero sanador, del cuerpo y del alma, y lo manifiesta con la autoridad que le viene de arriba y le da el ESPÍRITU de DIOS.

sábado, 28 de enero de 2012

ASÍ ES, TODAVÍA NOS FALTA MUCHA FE

Marcos 4:35-41. Jesús calma la tempestad,

Sí, porque de tenerla deberíamos sentirnos de otra forma. Porque con el SEÑOR nada malo nos puede pasar. Sí, podemos sufrir, ¿pero no sufrió ÉL también?; podemos desesperar, pero ÉL también tuvo momentos de desesperos, por lo menos aparentes, como fue en el templo.

ÉL nos da ejemplo en todo momento de lo que nos puede pasar. Se sintió abandonado a la hora de ser detenido. En la Cruz sólo tuvo la cercanía de su Madre y el discípulo amado. Aguantó con paciencia infinita todas las torpezas y desconfianzas de sus más cercanos amigos, y, hasta el final, sintió el abandono de su PADRE. Pero permaneció fiel.

¿Y nosotros? Mantenemos esa confianza. Creo que, seguramente, responderíamos que no, por eso necesitamos orar, vaciarnos en pedir la asistencia del ESPÍRITU SANTO, para confiar y experimentar que el SEÑOR siempre está a nuestro lado, y despertará para amainar la tormenta y volvernos la paz.

viernes, 27 de enero de 2012

ESTÁ DENTRO DE CADA UNO DE NOSOTROS

Lectura del santo evangelio según san Marcos 4, 26-34

Dentro de nosotros hay plantada una semilla. El Evangelio de hoy nos lo recuerda, una semilla que no dejará nunca de crecer y promete hacerse muy grande, pero necesita el concurso de nosotros, mejor el permiso, para que pueda desarrollarse según su cometido.

El Reino de DIOS, semilla plantada en nuestros corazones, está dentro de nosotros, y de nosotros dependerá que se haga realidad en nuestro particular y pequeño mundo: familia, trabajo, amigos...etc.

Queramos o no, sentimos deseos fuertes de hacer el bien, y nos gusta hacerlo, sin embargo también sentimos la inclinación al mal y se establece una lucha por dejarnos tentar y no hacer el bien, e incluso hacer el mal, o hacer el bien. Existe esa lucha dentro de nosotros, y la sentimos fuertemente. Y nos sentimos mal cuando, dejados por la inclinación al mal, no hacemos el bien. La conciencia nos acusa y nos inquieta. Los llamados remordimientos.

Pero, independiente de cada uno de nosotros, la semilla está y sembrada en nuestro Bautismo, está preparada para, con nuestra libertad y Gracia, dejarla crecer. No cabe duda que necesita, como hace el labrador, de unos cuidados para su buen crecimiento, y eso es labor que nos toca a nosotros favorecer.

Y puestas esas condiciones, la semilla crecerá hasta alcanzar grandes dimensiones, pues sembrada en nuestro corazón, contagiará y alcanzará a muchos otros para que dejen paso a que, las sembradas en su corazón, también crezcan.

jueves, 26 de enero de 2012

LUZ QUE NO ILUMINA, NO TIENE SENTIDO

Marcos 4. 21-25. También les dijo: “¿Acaso se trae una lámpara para ponerla ...

Porque la característica fundamental y única de la luz es iluminar. No podríamos entender que una luz no sirviera para iluminar. Algo estará fallando si eso sucede. Encender la lámpara para ocultarla bajo la mesa sería de estúpido, porque la luz se enciende para iluminar.

De igual forma, la luz de la Palabra que CRISTO nos enseña y ilumina toda nuestra vida, hasta el punto de darle sentido y significado. Y ese sentido y significado nos impulsa a transmitir esa luz hacia otros que buscan también iluminación en sus vidas. Sólo aquellos que se esconden y se ocultan, no se dejan iluminar por esa luz de la Palabra que trasciende. 
Se encierran en sí mismos y desprenden tinieblas y sombras. Se parapetan en la oscuridad de forma que impiden que la luz pueda brillar. Hay muchas maneras de parar esa luz que nos llega de la Palabra, y de entenderla desde nuestros propios criterios e intereses, y no desde los deseos y Voluntad de DIOS. Nos autoengañamos usando la Palabra para dejar la Luz debajo de la mesa, y ocultarla.

Estemos atento a esa Palabra que nos quiere dar Luz, Luz divina que nos haga darnos cuenta de la necesidad de madurar y crecer en confianza y fe al SEÑOR. Porque sólo de ÉL nos viene la verdadera Luz que ilumina y da sentido a nuestra vida. Porque al que se abre a la Luz, al que la recibe, se le dará, pero a todo aquel que se niega a recibirla y acogerla, aun lo que tenga se le quitará.

miércoles, 25 de enero de 2012

EL QUE CREA Y SEA BAUTIZADO SE SALVARÁ

Marcos 16, 15-18. En aquel tiempo se apareció Jesús a los Once, y les dijo:

Son palabras de JESÚS contenidas en la misión de evangelizar. Así los envia, y les da poderes, para que su misión sea creída, sanando y curando enfermedades y expulsando demonios. Y esa misión continúa a través de los discípulos del siglo XXI que creen y se bautizan. Porque el hecho de creer implica pedir el Bautismo como señal y disponibilidad para recibir al ESPÍRITU SANTO.

Claro queda que aquellos que no aceptar bautizarse están negando su fe en JESÚS, por eso se condenarán, no porque JESÚS los condene, sino porque ellos mismo escogen ese camino de condenación al no aceptar ser bautizado y recibir el ESPÍRITU SANTO.

Como Pablo, del que hoy celebramos su conversíon, sabemos del quien nos fiamos, y por eso, nuestra fe debe estar apoyada en la confianza de que podemos hacer, por la Gracia del ESPÍRITU SANTO, todo aquellos poderes que el SEÑOR le ha prometido a los que en ÉL creen. Sabemos que nos es difícil, sabemos que nuestra confianza es limitada, sabemos que somos unos pobres pecadores, pero también debemos tener en cuenta que nuestro PADRE DIOS sabe exactamente, mejor que nosotros lo que somos.
Por eso, en silencio, humildemente y confiados, pidámoles la Gracia de, como Pablo, tener la confianza de sabernos seguros en ÉL y esperar sus promesas. Sepamos que no depende de nosotros, pero sí, depende de nuestra voluntad, esfuerzo y abandono confiado en Él.

martes, 24 de enero de 2012

ESCUCHAR Y PRACTICAR...

Los consideraba como su auténtica familia (cf. Mc 3,31-35), sus amigos son aquellos que “cumplen” la voluntad de Dios.

No es la caracteristica del ser cristiano, y menos de ser seguidor de JESÚS de Nazaret, porque sólo aquellos que, además de escuchar y practicar, cumplen la Voluntad del PADRE, son los llamados verdaderos parientes y seguidores de JESÚS.

El SEÑOR nos quiere indicar que no sólo por estar cerca y dentro de la Iglesia, celebrar los ritos religiosos y cumplir las normas, que marca la santa Madre Iglesia, somos verdaderos seguidores de JESÚS. Ocurre que, de dentro de la Iglesia, están las mayores luchas y enemigos que la agitan y la perturban. 

Porque sólo una cosa es importante y verdadera, cumplir la Voluntad de DIOS, y esa Voluntad se reduce a amarle a ÉL manifestándolo en los hombres que están a tu lado, en tu entorno y en tu comunidad. Si no soy capaz de perdonar al que me ofende, ¿cómo me atrevo a rezar "perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los..." ¿Tiene esto sentido? ¿Cómo me puedo autoengañar?

No se trata de seguirle, sino de, lo verdaderamente importante, vivirle.