lunes, 7 de junio de 2010

PUNTOS DEL CATECISMO MEDITADOS POR EL PADRE JESÚS.


PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE

PRIMERA SECCIÓN «CREO»-«CREEMOS»
CAPITULO SEGUNDO,

DIOS AL ENCUENTRO DEL HOMBRE
Artículo 1 LA REVELACIÓN DE DIOS

II Las etapas de la revelación

Dios elige a Abraham nº 59

59 Para reunir a la humanidad dispersa, Dios elige a Abraham llamándolo "fuera de su tierra, de su patria y de su casa" (Gn 12,1), para hacer de él "Abraham", es decir, "el padre de una multitud de naciones" (Gn 17,5): "En ti serán benditas todas las naciones de la tierra" (Gn 12,3 LXX; cf. Ga 3,8).

Meditación:

    PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE,

    PRIMERA SECCIÓN «CREO»-«CREEMOS»

    CAPÍTULO SEGUNDO:
    DIOS AL ENCUENTRO DEL HOMBRE

    II Las etapas de la revelación

    Dios elige a Abraham nº 59

Dios ama a todos, Dios une a todas las naciones en un mismo padre, Abraham, por la fe de él.

Todos los pueblos son amados por el Papa, a todos los espera el Papa, bajo la práctica de la doctrina católica.

Abraham y el Santo Padre, ambos elegidos por Dios para las generaciones.

P. Jesús

Mi comentario:

DIOS elige a un hombre: "Abrahán" para formar un pueblo y un proyecto de salvación a través de ese pueblo. Y arranca la historia de salvación con la salida de Abraham, su esposa Saray y su nieto Lot, de Urs de los caldeos para dirigirse a Canaán, llevado por su padre Téraj. Llegados a Jarán se establecieron allí.

Y es entonces cuando Yahvé invita a Abrahán a nacer de nuevo, dejándolo todo: "Tierra, Patria, casa del padre... y peregrinar a la tierra que YO te mostraré. En torno a él, DIOS reune a toda una nación grande y la bendice.

viernes, 4 de junio de 2010

PUNTOS DEL CATECISMO MEDITADOS POR EL PADRE JESÚS.



PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE

PRIMERA SECCIÓN «CREO»-«CREEMOS»
CAPITULO SEGUNDO,

DIOS AL ENCUENTRO DEL HOMBRE
Artículo 1 LA REVELACIÓN DE DIOS

II Las etapas de la revelación

La alianza con Noé nº 58

58 La alianza con Noé permanece en vigor mientras dura el tiempo de las naciones (cf. Lc 21,24), hasta la proclamación universal del evangelio. La Biblia venera algunas grandes figuras de las "naciones", como "Abel el justo", el rey-sacerdote Melquisedec (cf. Gn 14,18), figura de Cristo (cf. Hb 7,3), o los justos "Noé, Daniel y Job" (Ez 14,14). De esta manera, la Escritura expresa qué altura de santidad pueden alcanzar los que viven según la alianza de Noé en la espera de que Cristo "reuna en uno a todos los hijos de Dios dispersos" (Jn 11,52).

Meditación:

    PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE,

    PRIMERA SECCIÓN «CREO»-«CREEMOS»

    CAPÍTULO SEGUNDO:
    DIOS AL ENCUENTRO DEL HOMBRE

    II Las etapas de la revelación

    La alianza con Noé nº 58

La alianza de Dios con su pueblo, nos mostró que todo el que lo ama y lo sirve, aun sin tener los sacramentos, por la alianza de Dios, algunas personas fueron pacientes con su propia naturaleza humana y, por su fe, combatieron sus malas inclinaciones, y son justos y santos por la misma Gracia de Dios. Recordemos a Abel “el justo”, el rey-sacerdote Melquisedec, o “los justos" Noé, Daniel y Job, que a pesar de sus limitaciones humanas, a pesar de que Jesús aún no había venido al mundo siendo el que es: el Mesías de la Ley y los profetas, fueron hombres que, en confinación por el pecado original, llevaron su santidad por el mundo, siendo luz y esperanza del mundo por la alianza de Dios con las naciones, teniendo su pueblo elegido, para que no se perdiera el hombre en su necedad, en su pecado aun no redimido por Jesucristo.

P. Jesús

Mi comentario:

Noé representa el tipo de hombre justo que alcanza la Misericordia de DIOS, y por él es librada la tierra de ser totalmente aniquilada. En él están representados todos aquellos hombres que desde la Alianza con los pueblos, hecha por DIOS con Noé, alcanzan por su fe y justicia la Misericordia de DIOS.

Noé encarna la prefiguración de CRISTO que, con su muerte y Resurrección, habría de venir al final de los tiempos y consumar el Plan Salvífico con la Nueva y definitiva Alianza redimiendo a los hombres de todos los tiempos, antes y después, de su Pascua.

miércoles, 2 de junio de 2010

PUNTOS DEL CATECISMO MEDITADOS POR EL PADRE JESÚS.


PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE

PRIMERA SECCIÓN «CREO»-«CREEMOS»
CAPITULO SEGUNDO,

DIOS AL ENCUENTRO DEL HOMBRE
Artículo 1 LA REVELACIÓN DE DIOS

II Las etapas de la revelación

La alianza con Noé nº 57

57 Este orden a la vez cósmico, social y religioso de la pluralidad de las naciones (cf. Hch 17,26-27), está destinado a limitar el orgullo de una humanidad caída que, unánime en su perversidad (cf. Sb 10,5), quisiera hacer por sí misma su unidad a la manera de Babel (cf. Gn 11,4-6). Pero, a causa del pecado (cf. Rom 1,18-25), el politeísmo así como la idolatría de la nación y de su jefe son una amenaza constante de vuelta al paganismo para esta economía aún no definitiva.

Meditación:

    PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE,

    PRIMERA SECCIÓN «CREO»-«CREEMOS»

    CAPÍTULO SEGUNDO:
    DIOS AL ENCUENTRO DEL HOMBRE

    II Las etapas de la revelación

    La alianza con Noé nº 57

Busca el hombre su propio bien en lo que cree que es su bien: su satisfacción personal, pisando y manipulando a los demás para conseguirlo. Así en el corazón del hombre sin Dios, acompañado por el pecado original, crea lazos con su propio destino: la desigualdad entre él y su semejante, cuando Dios nos hizo a todos iguales, a su misma semejanza e imagen.

Busca el hombre pecador su atrio para proclamarse dios y tener a los demás por esclavos y ser él, disfrazadas sus intenciones, en un dictador a su causa, a tener todos los bienes y placeres del mundo a sus pies. Eso no dura, no puede durar, porque el hombre está en el mundo para servir al hombre, como Cristo sirvió a su Iglesia, a los que aman a Dios sobre todas las cosas; los que no quieren amar y servir, estos son de otro “país”, viven en otra “galaxia”, la de su propia imaginación irrealista, porque la historia enseña que los dictadores siempre son traicionados y acaban vencidos por la ley común de una vida sana y santa para todos. El bien jamás pierde, pueden esconderlo, pero como en primavera salen las flores, así florece siempre el bien en los santos que habitan en la tierra, en el mundo, en todos los siglos.

Dios hace alianza con el hombre, con la persona que le ama, y lo santifica, y hay luz en el mundo, y las tinieblas son iluminadas por la bondad de las almas que viven en armonía con todo lo salido de Dios, en la consonancia de glorificar a su Creador, a su Hacedor.

Puede el mundo vivir la tristeza del paganismo, pero siempre habrá santos para iluminar la senda de los extraviados. Este es el pacto, la alianza de Dios con el hombre: su ayuda al que quiera servir por caridad.

P. Jesús

Mi comentario:

La salvación de muchos depende de unos pocos. Siempre, mientras hayan hombres que digan sí al SEÑOR, siempre habrá, por su Misericordia, esperanza de un nuevo arca que nos acoja y nos lleve a buen puerto.

El mundo está sostenido por la oración de unos pocos que con su fe en JESÚS suplican la Misericordia del PADRE y, de la mano de María, interceden para que por los méritos de su HIJO JESÚS, muerte y Resurrección, sean invitados todos los hombres al banquete eterno.

lunes, 31 de mayo de 2010

PUNTOS DEL CATECISMO MEDITADOS POR EL PADRE JESÚS.


PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE

PRIMERA SECCIÓN «CREO»-«CREEMOS»
CAPITULO SEGUNDO,

DIOS AL ENCUENTRO DEL HOMBRE
Artículo 1 LA REVELACIÓN DE DIOS

II Las etapas de la revelación

La alianza con Noé nº 56

56 Una vez rota la unidad del género humano por el pecado, Dios decide desde el comienzo salvar a la humanidad a través de una serie de etapas. La Alianza con Noé después del diluvio (cf. Gn 9,9) expresa el principio de la Economía divina con las "naciones", es decir con los hombres agrupados "según sus países, cada uno según su lengua, y según sus clanes" (Gn 10,5; cf. 10,20-31).

Meditación:

    PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE,

    PRIMERA SECCIÓN «CREO»-«CREEMOS»

    CAPÍTULO SEGUNDO:
    DIOS AL ENCUENTRO DEL HOMBRE

    II Las etapas de la revelación

    La alianza con Noé nº 56

Dios ama al hombre en su individualidad, pero lo quiere salvar por la misma fe en su Iglesia, que fundó con los Apóstoles, y antes; después del diluvio universal, agrupó a los hombres en naciones, porque al apartarse el hombre, por el pecado, de Dios, tiene necesidad de ejemplos, y por el ejemplo de unos a unos, y todos en Jesús, se salva el hombre, y la generación del hombre llena el Reino de Dios en el Cielo, en el nuevo Paraíso: jardín eterno, de las flores que, en la vida terrena, han florecido en el amor de Dios y para Dios.

La alianza con Noé, llega hasta nuestros días, esta alianza con la Iglesia Católica, Apostólica y Romana.

P. Jesús

Mi comentario:

Basta pensar solo un poquito para comprender que nuestra manera de ser y actuar tiene su influencia en nuestra propia cultura. Uno es el resultado de lo que ha vivido desde su nacimiento hasta su madurez. Sus tradiciones, sus expresiones, su forma de trabajar, de relacionarse, de, incluso, amar, son los frutos de una localización concreta en un lugar determinado y unas costumbres que conforman tu vida y tu ser.

Por todo ello, si en el transcurrir de mi recorrido vital nadie me habla de DIOS, conoceré al DIOS que me hayan mostrado mis padres, mi entorno, mi comunidad, mi pueblo, mis tradiciones y costumbres. Difícilmente podré escapar a ese bagaje cultural que ha dibujado mi pensamiento interior y que me ha forjado duramente a través de los años.

Necesito referencias, luces que me haga desarrollar ese amor en potencia que llevo dentro de mí, pero que, a pesar de sentirlo, necesito experimentarlo para poder expresarlo. Por eso la comunidad (Iglesia) es imprescindible y, más todavía, la necesidad de proclamar la Palabra a todos los pueblos y naciones.

El diluvio representa la partida de la Alianza que DIOS emprende con el hombre y que alcanza su plenitud en la Anunciación y Encarnación concretada en la venida y nacimiento de JESÚS en Belén. Noé se convierte en la figura del creyente que se entrega y dipone a la Voluntad del PADRE para enlazar la misión continuadora del plan salvífico de DIOS al hombre.

viernes, 28 de mayo de 2010

PUNTOS DEL CATECISMO MEDITADOS POR EL PADRE JESÚS.


PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE

PRIMERA SECCIÓN «CREO»-«CREEMOS»
CAPITULO SEGUNDO,

DIOS AL ENCUENTRO DEL HOMBRE
Artículo 1 LA REVELACIÓN DE DIOS

II Las etapas de la revelación

Desde el origen, Dios se da a conocer nº 55

55 Esta revelación no fue interrumpida por el pecado de nuestros primeros padres. Dios, en efecto, "después de su caída alentó en ellos la esperanza de la salvación con la promesa de la redención, y tuvo incesante cuidado del género humano, para dar la vida eterna a todos los que buscan la salvación con la perseverancia en las buenas obras" (DV 3).
Cuando por desobediencia perdió tu amistad, no lo abandonaste al poder de la muerte...Reiteraste, además, tu alianza a los hombres (MR, Plegaria eucarística IV,118).

Meditación:

PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE,

PRIMERA SECCIÓN «CREO»-«CREEMOS»

CAPÍTULO SEGUNDO:
DIOS AL ENCUENTRO DEL HOMBRE
II Las etapas de la revelación

Desde el origen, Dios se da a conocer nº 55

Dios ama al hombre; el hombre es amado por Dios, y el hombre libremente, cuando ama a Dios, es hombre pleno de su esencia primera, de ser la obra de Dios, la del Amor. Porque Dios creó al hombre por amor, en su Amor. Si el hombre comprendiera cuánto lo ama Dios, se encontraría a sí mismo en el Amor de Dios mismo por el hombre, que amando tanto al hombre, se hizo Hombre en el cuerpo de Jesús de Nazaret, Hijo de Dios y de la Virgen María.

La fe es el Amor a las puertas del corazón de la criatura.

Cuando el hombre ama a Dios, reconoce en Dios a su Padre, y comprende que su Reino no es de este mundo. Sabe que su naturaleza eterna es espiritual y vive en la tierra, en su naturaleza espiritual y terrena, con la certeza de su filiación divina. Dios sigue considerando al hombre hijo suyo, aun cuando el hombre pecó y sigue pecando.

Todo aquel que busca su salvación con perseverancia, y ayuda con perseverancia a que otros no pequen por su culpa, dándoles siempre buen ejemplo y toda la ayuda posible para que como él puedan salvarse, este hombre es cuidado por Dios, y dejándose cuidar por su Hacedor, cuida de sí mismo y de los demás hombres que, como a él, tanto ama Dios.

El hombre no es abandonado de Dios. Dios ama al hombre; Dios se hizo Hombre.

P. Jesús

Mi comentario:

Y tanto amó DIOS al mundo que le entregó su propio HIJO hasta el extremo de qué con su muerte pagará el rescate y la redención de todos los hombres. Por eso, en JESÚS se cumple la plenitud y la Nueva Alianza por la que los hombres son salvados y redimidos.

En efecto, todos los que se dejan guiar por el ESPÍRITU de DIOS son hijos de DIOS. Y ustedes no han recibido un espíritu de esclavos para recaer en el temor; antes bien, han recibido un espíritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar: ¡Abbá, PADRE!

El ESPÍRITU mismo se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de DIOS. Y si hijos, también herederos: herederos de DIOS y coherederos de CRISTO, si compartimos sus sufrimientos, para ser también con ÉL glorificados (Rm 8, 14-17).

miércoles, 26 de mayo de 2010

PUNTOS DEL CATECISMO MEDITADOS POR EL PADRE JESÚS.


PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE

PRIMERA SECCIÓN «CREO»-«CREEMOS»
CAPITULO SEGUNDO,

DIOS AL ENCUENTRO DEL HOMBRE
Artículo 1 LA REVELACIÓN DE DIOS

II Las etapas de la revelación

Desde el origen, Dios se da a conocer nº 54

54 "Dios, creándolo todo y conservándolo por su Verbo, da a los hombres testimonio perenne de sí en las cosas creadas, y, queriendo abrir el camino de la salvación sobrenatural, se manifestó, además, personalmente a nuestros primeros padres ya desde el principio" (DV 3). Los invitó a una comunión íntima con él revistiéndolos de una gracia y de una justicia resplandecientes.

Meditación:

    PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE,

    PRIMERA SECCIÓN «CREO»-«CREEMOS»

    CAPÍTULO SEGUNDO:
    DIOS AL ENCUENTRO DEL HOMBRE

    II Las etapas de la revelación

    Desde el origen, Dios se da a conocer

    nº 54

Dios siempre te invita, jamás te obliga a aceptar su amor; mas una vez amándolo por creer en Él, en el Dios Creador que es y el Dios Salvador y Redentor que es, siendo también Dios de Amor, el hombre obedece a Dios, porque creer en Dios es amarlo, y el amor lleva al deseo de unión siempre, unión espiritual y unión física.

El hombre se une a Dios por la Eucaristía, físicamente y espiritualmente, y por los demás sacramentos, espiritualmente; vemos entonces que el amor une, y se celebra el sentimiento con esa unión libre y voluntaria de las dos partes. Cuando uno peca, no es el castigo de quedarse sin Dios, es otra cosa, es que ambas naturalezas, la de Dios y la del hombre pecador, no pueden unirse, no viven en la misma esencia; por eso el pecado separa al hombre de Dios, y Dios, aunque sigue amando al hombre pecador con toda su esencia de ser Amor Verdadero y Eterno, por más que Él quiere, no puede unirse al hombre pecador hasta que el hombre pecador no va en busca de Dios, mediante la oración, el arrepentimiento y el uso del sacramento del perdón, de la penitencia, el de la confesión ante un sacerdote católico.

Dios invita y está en los sacramentos, allí donde se pueden unir realmente Dios y el hombre por los sacramentos, por la oración también, que prepara al hombre, por el diálogo con Dios, a la Gracia que Dios concede a los que le buscan con sinceridad.

Dios está, está vivo y vive, y vivió siempre; y el Verbo, Jesús, vivió siempre, aún cuando lo mataron; mataron al Hijo de Dios, al Verbo encarnado, el Viernes Santo del año 33 de nuestra era.

Está escrito en los libros de historia, que Jesús de Nazaret fue crucificado a la petición de muerte por los judíos a los romanos, en tiempos de Nerón y de Poncio Pilato y de Pedro, el primer Papa de la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana; cuando soltaron a Barrabás, mataron a Jesús de Nazaret, poniendo la inscripción de la causa de su muerte: Rey de los Judíos. Lee la historia de los hombres y verás que Dios hace historia, es historia, vive y sin morir, porque resucitó al tercer día; sigue vivo y vive en la Santa Eucaristía, porque Dios invita al hombre a conocerlo a tratarlo a amarlo. Esa es la vocación de Dios, porque sí: amar al hombre, a ti.

P. Jesús

Mi comentario:

DIOS ha sido siempre, es y será SIEMPRE. Nosotros pasaremos y sólo seremos eternamente felices en ÉL, porque sin ÉL nada podremos ser. Nuestra vida ha sido creada para llenarse plenamente de DIOS , y si no la ocupa ÉL, nada de lo que la pueda ocupar nos llenará plenamente.

O nos llenamos de DIOS, la Vida de la Gracia, o estaremos llenos de otras cosas, caducas y finitas, que no nos harán felices, porque el lugar de DIOS no lo puede ocupar nadie ni nada.

lunes, 24 de mayo de 2010

PUNTOS DEL CATECISMO MEDITADOS POR EL PADRE JESÚS.


PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE

CAPITULO SEGUNDO,

DIOS AL ENCUENTRO DEL HOMBRE
Artículo 1 LA REVELACIÓN DE DIOS

I Dios revela su designio amoroso nº 53

53 El designio divino de la revelación se realiza a la vez "mediante acciones y palabras", íntimamente ligadas entre sí y que se esclarecen mutuamente (DV 2). Este designio comporta una "pedagogía divina" particular: Dios se comunica gradualmente al hombre, lo prepara por etapas para acoger la Revelación sobrenatural que hace de sí mismo y que culminará en la Persona y la misión del Verbo encarnado, Jesucristo

S. Ireneo de Lyon habla en varias ocasiones de esta pedagogía divina bajo la imagen de un mutuo acostumbrarse entre Dios y el hombre: "El Verbo de Dios ha habitado en el hombre y se ha hecho Hijo del hombre para acostumbrar al hombre a comprender a Dios y para acostumbrar a Dios a habitar en el hombre, según la voluntad del Padre" (haer. 3,20,2; cf. por ejemplo 17,1; 4,12,4; 21,3).

Meditación:

El amor es el amor, y el amor son palabras y hechos que concuerdan en el sí mismo del amor, como Dios, Uno y Trino, que es Amor y Ama, todo a la vez.

El amor son palabras y Amar es dar Amor.

Dios enseña al hombre, seduce al hombre, enamora al hombre con su Amor.

Primero fue el Verbo y luego, sin dejar de ser el Verbo y siendo el Verbo hecho carne, es y fue Jesucristo, el Amor mismo de Dios al hombre.

La palabra de Dios dada en Revelación a los Profetas, les anunciaba la venida del Amor, del Reino de Dios. donde hay lo perfecto, y lo perfecto es amar y dar amor; en la palabra y la acción está el amor verdadero: Jesucristo, Dios y Hombre verdadero; Palabra y Amor en acción por la acción de la Palabra y las Obras del mismo Dios en Jesús el Nazareno, hijo de María Virgen.

Dios Ama al hombre y se le revela despacito, hasta rendir al hombre a sus amoríos. El Amor Verdadero, entra despacio en el hombre, porque el hombre vive en la dimensión del tiempo, y necesita de tiempo el amor, porque el Amor no son sólo palabras sino sus hechos, y para cerciorarse de los hechos, es necesario que éstos estén hechos, y esas obras de amor estén en la dimensión del tiempo, cubriendo las circunstancias y hablando de amor con palabras y obras; esa es la realidad en la humanidad: la necesidad de palabras y obras de amor, y amar, para conocer el Amor.

P. Jesús

Mi comentario:

El hombre nace en blanco. Necesita un aprendizaje paternal y maternal para, en el calor familiar, ir gestando su personalidad y su conocimiento a la verdad y a su verdadero destino.

De la misma forma, nuestro PADRE DIOS tiene una pedagogía en el tiempo a través del cual va iluminando nuestro espíritu y señalándonos el camino. La Plenitud se consolida en JESÚS, pero nuestra propia Pascua necesita de la acción del ESPÍRITU SANTO qué nos va revelando todo lo que nos queda por descubrir y entender en nuestro recorrido hacia la Casa del PADRE.

Necesitamos de un tiempo de prueba donde podamos descubrir, por la libertad que se nos ha regalado, nuestra grandeza de filiación, injertados en JESÚS, de verdaderos hijos de DIOS.