| Lc 16, 1-8 |
No se te van a pedir tus éxitos, sino el amor que hayas gastado en beneficio de los demás.
viernes, 7 de noviembre de 2025
LA ASTUCIA DE ANUNCIAR
viernes, 10 de noviembre de 2023
NO ES LA SOLUCIÓN PERMANECER CON LOS BRAZOS CRUZADOS.
Podemos caer en la
tentación de creer que simplemente orando y con los brazos cruzados todo se
andará y vendrán las soluciones. Precisamente vivimos en estos momentos en mi
país un grave problema de identidad, de libertad y de unidad, y no nos vale
permanecer con los brazos cruzados sino buscar soluciones dentro de la
legalidad, por supuesto, para resolver el grave problema.
Ni que decir tiene
que la oración es imprescindible, pero una oración activa en el Espíritu Santo rogándole
luz para encontrar iniciativas dentro de la legalidad que entusiasmen al pueblo
para la lucha por la democracia, la justicia, la verdad y, por supuesto, la
libertad. Precisamente eso fue lo que hizo aquel administrador injusto y eso es
lo que están haciendo estos administradores – Gobierno – injusto.
Jesús, no alaba el
procedimiento empleado, pero si admira la astucia, el esfuerzo y la voluntad
con la que aquel administrador injusto buscó solución a su situación. Igual
espera de nosotros que espabilemos y luchemos por buscar el Reino de Dios. Y,
posiblemente, luchar por la unidad, la verdad, la justicia y la libertad de
nuestro País es luchar por establecer el Reino de Dios en este mundo. No hay
mejor forma de amar que dar la vida por el bien de los demás, y al hacerlo por
establecer un país donde reine la paz, la verdad y la justicia para todos lo
estamos haciendo.
Posiblemente el
Evangelio de hoy sea una llamada para que despertemos y pongamos todo lo de
nuestra parte para hacer piña, animar y empujar a que todos despertemos y
busquemos el Reino de Dios. «Porque, no podemos
quedarnos impávido y pasivo ante la elección entre lo honesto o deshonesto;
entre la fidelidad o infidelidad; entre egoísmo o altruismo o entre el bien y
el mal. No se puede oscilar entre el uno y el otro, porque se mueven en lógicas
distintas y contrastantes (18-09-2016- Papa Francisco)»
viernes, 4 de noviembre de 2022
ASTUCIA Y LUZ!
Es cierto que en
algunos momentos de nuestra vida no actuamos como deberíamos y no ponemos todos
nuestro esfuerzo en preocuparnos por buscar soluciones y poner remedio para
evitar el mal. No se trata de, como este administrador injusto, actuar mal y
con mentiras y robos. Se trata de ser astuto y ver a donde me lleva el comportarme
mal y dejarme arrastrar por la ambición, el desenfreno, la irracionalidad y el
placer.
No cabe duda de
que el ambiente tiene su influencia e importancia. Un mal entorno puede llevarte
a la corrupción y a tu propia destrucción. Los ambientes, si son malos, pueden
arrastrarte al vicio, a los malos hábitos y a perderte. Por eso necesitamos la
astucia de saber donde me meto, donde está el bien y el mal.
El amo alabó a
aquel administrador injusto, no por lo que le robó, sino por su astucia para
solucionar su problema. ¿Actuamos nosotros así, es decir, ponemos nuestro esfuerzo
en dilucidar el bien del mal? Ciertamente, termina diciendo el Evangelio que
los hijos de este mundo son más astutos con su propia gente que los hijos de la
luz.
¿Qué hay dentro de nuestro corazón? ¿Qué objetivos perseguimos? ¡Buscamos dar satisfacción a nuestra soberbia, egoísmo, placeres, poder…etc.? ¿O buscamos actuar con transparencia, honradez, verdad y justicia? ¿Qué elegimos? Esa es la pregunta que nos suscita la Palabra de Dios en este Evangelio. Buscar la astucia, sí, pero siempre a la Luz de la Palabra de Dios.
sábado, 7 de noviembre de 2020
ÍDOLOS O SERVICIOS

Porque, en ellos y ellas ponemos nuestras esperanzas y, simplemente, son medios para llegar y proclamar el anuncio de la Buena Noticia, que no es otra que el Reino de Dios - Jesús - el Hijo de Dios Vivo - está entre nosotros. Por medio de nuestras oraciones, no cumplimos, sino nos ponemos en contacto con el Señor para, por su Gracia, cumplir, y hacer su Voluntad. Por tanto, rezar no es el fin, sino el medio, Cumplir no es el fin, sino el medio. La misa no es el fin, sino el medio y lugar donde nos encontramos con el Señor Jesús, presente y real en la Eucaristía, para, fortalecidos y alimentados en y por Él, salir a nuestro mundo familiar, laboral, de ocio y social a reflejar, con nuestros actos y obras, que Cristo está presente en todos nosotros.
Cuando alguien ve en ti algo bueno, justo, honrado - por desgracia poco frecuente - se asombra y se interpela. Descubre que tú eres diferente y te asocia con Jesucristo. Ese debe ser tu Señor, tu adorado Dios a quien solo debes poner como principio y fin de tu vida, Porque, de El has salido y a Él irás. Por tanto, ídolos ningunos. Sólo Dios es mi ídolo y mi todo, por expresarlo de alguna forma, y sólo a Él sigo, adoro y pongo como Camino, Verdad y Vida. Todo lo demás, debe quedar en segundo lugar y en función de servicio al Señor y a los hombres más necesitados.
Y en ello, como nos dice el Evangelio de hoy, debemos poner toda nuestra astucia y sagacidad para que el Plan de Dios, que nos quiere y nos da gratuitamente esa Felicidad Eterna que buscamos, se cumpla y no se pierda por la dejadez que debemos poner de nuestra parte.
viernes, 6 de noviembre de 2020
ILUMINA, SEÑOR, MI ESPÍRITU
Necesito ver. Ver lo importante que es esta vida para lograr la otra. En muchos momentos, en el silencio de los primeros instantes, antes de alcanzar el sueño, me pregunto, ¿quién eres, Señor?, y me sobrecoge el santo temor de la grandeza de tu misterio. ¿Cuál es tu poder, Señor, que te has creado a Ti mismo y has creado todo lo que mis ojos ven y todo lo que también se le oculta? Y la realidad me descubre que no es un sueño, que yo existo y que Alguien me ha creado y que te llevo impreso en mi corazón.
Es obvio que hemos recibido la capacidad de discernir y de razonar. Somos seres -a diferencia de los animales - inteligentes y debemos emplear esa inteligencia para lo verdaderamente importante. Porque, todo lo de este mundo tiene valor cuando se utiliza y se dirige para conseguir lo que nos espera en el otro. Pues, sabido es que si lo gastamos para éste, aquí muere todo. Y el riesgo que tomamos nos supone perder la felicidad eterna que nos ha sido prometida. Y eso es muy grave, pues, hablamos de eternidad sin esperanza de felicidad.
¿De qué me vale ganar el mundo si pierdo lo que realmente busco? Porque, supongo que tú y también yo buscamos lo mismo. Es decir, la felicidad eterna en plenitud. Y ya es hora que descubramos que en este mundo no está. Observamos como nuestro tiempo se acaba en este mundo y, durante los años que pasamos aquí, nuestra felicidad no es plena. Es más, pasamos muchas penurias y sufrimientos. Evidentemente, aquí no está.
Por tanto, ¿cómo es posible que no utilices tu inteligencia y astucia para indagar, discernir y buscar la forma de ganar la Vida Eterna? Esa es la cuestión que hoy te plantea - nos plantea - el Evangelio. Termina Jesús diciendo: «El señor alabó al administrador injusto porque había obrado astutamente, pues los hijos de este mundo son más astutos con los de su generación que los hijos de la luz».
viernes, 10 de noviembre de 2017
INQUIETUD Y ASTUCIA
| Lc 16, 1-8 |
domingo, 18 de septiembre de 2016
LAS ASTUCIA ES IMPORTANTE
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| (Lc 16,1-13) |
viernes, 6 de noviembre de 2015
¿CÓMO ENCONTRAR EL CAMINO Y CÓMO ENSEÑARLO?
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| (Lc 16,1-8) |
Son dos preguntas en una. Jesús admira la astucia del aquel administrador que, ante el problema de quedarse sin empleo, busca solución y mueve todos los resortes para remediar su situación. No se trata de justificar, ni tampoco de aprobar las injusticias que comete, tanto de la astucia y el dinamismo de tomar riesgos y actuar.
viernes, 7 de noviembre de 2014
¿CÓMO DESPERTAR CONCIENCIA DE LA VIDA ETERNA?
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| (Lc 16,1-8) |



