viernes, 2 de mayo de 2014

HUYE DE LAS ACLAMACIONES

(Jn 6,1-15)


No pretende Jesús destacar ni que le rinda homenaje y aclamaciones, y menos que lo proclamen Rey. Jesús huye de todo esto. Él ha venido en nombre de su Padre para proclamar su Amor y la salvación por su Misericordia, y, para gloria del Padre, hace esos prodigios y milagros que nos invitan a convertirnos y cambiar de vida.

Jesús sabe de nuestras posibilidades y de nuestra capacidad, y nos pide nuestra confianza porque todo correrá por su cuenta. Necesita que nos pongamos en camino y que nos atrevamos a caminar para luego Él abrirnos paso e indicarnos la ruta a seguir. Necesita nuestros cinco panes y dos peces para, partiendo de ahí, darnos el pan suficiente para alimento de todos.

Necesita nuestro esfuerzo, nuestra obediencia, nuestro abandono y fe confiada para cultivar nuestro corazón y sacar los frutos que espera de nosotros. Y eso sólo se lo podemos dar cada uno de nosotros por el don que Él nos ha dado: nuestra libertad. Pongamos, pues, nuestra fe y esperanza en su Manos.

Toma Señor mis pobres y humildes panes de mi vida y conviértelos en pan abundante para alimento de todos aquellos que lo necesiten. Amén.

jueves, 1 de mayo de 2014

LA FE NECESITA UN CORAZÓN ABIERTO

Mt 13, 54-58


Eres libre, y como tal puedes aceptar o rechazar lo que te venga en ganas. Unas veces porque te resiste a admitir una cosa con tus propios razonamientos, y otras porque no quieres abrirte a la verdad aunque así lo entiendas. No serías libre si no pudieras actuar así.

Tampoco serías libre si el Señor hiciera lo suficiente para convencerte, pues con su poder nos puede convencer desde que quiera. Estaríamos sujetos a su Voluntad y nuestra libertad quedaría anulada. Para ser libre se necesita total autonomía de voluntad para rechazar o aceptar. Sin ninguna imposición. De no ser así no seríamos libres sino que procederíamos sometidos por el poder.

Jesús actúa, hace prodigios y enseña con autoridad.  De forma que los que lo ven y oyen quedan admirados y se preguntan de dónde le viene esa sabiduría y poder. No entienden nada y se resisten a creerle Hijo de Dios. Buscan razones que les pueda explicar lo que ven porque su origen les traiciona. Ellos no esperan un Mesías conocido, pobre, humilde, de entre ellos mismos. Quizás esperan un Rey fuerte y poderoso.

Sus Palabras y obras no son aceptadas ni bien acogidas. Jesús se retira porque sus corazones han cerrado la puerta a la fe, y sin la fe es imposible recibir y acoger la Palabra de Dios.

miércoles, 30 de abril de 2014

EL MAL BUSCA LAS TINIEBLAS PARA ESCONDERSE


(Jn 3,16-21)

Al mal le molesta la luz y, por consiguiente, busca la oscuridad donde se mueve a gusto y a placer. Es su mundo oscuro y lleno de sombras donde ocultarse y esconder todas sus malas intenciones y aparentar sus buenas obras apoyadas y escondidas en mentiras y engaños. Es, pues, lógico, que la luz les moleste y traten de apagarla y destruirla.

Y es eso lo que ocurre en el mundo que hoy vivimos. La Luz no interesa porque en la Luz emerge la verdad y deja al descubierto la mentira y a los que se alimentan y viven de la mentira. Su vida está dedicada a correr y esconderse de la verdad y a tratar de ocultarla en las tinieblas para no ser descubierto.

Necesito que la luz de mi vida alumbre mis buenas obras, obras que nazcan de la respuesta a tu amor, Señor, y sigan tu Palabra. Y no me siento capaz de vivirlas y realizarlas sin tu Gracia. Por eso, Señor aumenta mi fe y multiplica mis obras.

El que no practica el bien y se esfuerza en amar como el Señor nos ha amado, rechaza la Luz y busca las tinieblas.

martes, 29 de abril de 2014

SENCILLOS PARA CONOCERTE SEÑOR



Gracias Señor porque has decidido revelarte a la gente sencilla y esconderte a los sabios y entendidos que pasan tu Palabra por la razón y la distorsionan y aplican según sus sabidurías limitadas y sometidas al pecado. Porque sólo aquellos que se inclinan y buscan tu Misericordia serán perdonados e iluminados por tu Gracia.

Hay muchos momentos en nuestra vida que la oscuridad lo envuelve todo. Se hace de noche cuando las cosas no salen como queremos y hemos pensado; se hace de noche cuando nuestro camino se tuerce y discurre por senderos que no nos gustan o no queremos; se hace de noche cuando nuestras luces se apagan y nuestros caminos se oscurecen...

Sólo la Luz, tu Luz Señor, nos puede salvar, pero es condición indispensable acercarnos a la Luz y caminar junto a ella para ver el camino verdadero por el que debemos caminar. Y también para aliviar nuestra carga, porque solos apoyados en el Señor encontraremos sentido y paz para soportar el duro camino de nuestras cruces.

Porque Tú Señor nos revela el Amor de tu Padre y la Gloria que nos tiene preparada. Por eso, Señor, acudimos a Ti necesitados de tu Gracia y de tu Amor.

lunes, 28 de abril de 2014

CREADOS DE NUEVO

(Jn 3,1-8)

Nicodemo no entendía lo que Jesús le decía: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de lo alto no puede ver el Reino de Dios». Dícele Nicodemo: «¿Cómo puede uno nacer siendo ya viejo? ¿Puede acaso entrar otra vez en el seno de su madre y nacer?». Respondió Jesús: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo nacido de la carne, es carne; lo nacido del Espíritu, es espíritu.

El Bautismo es el inicio de ese volver a nacer revestido del agua y del Espíritu de Dios, y por él empezamos una nueva vida como verdaderos hijos de Dios. Es posible que sintamos miedos, miedos originados por nuestra naturaleza humana, débil y pecadora sometida por el pecado. Necesitamos la fuerza del Espíritu que nos fortalezca y nos ilumine para poder vencernos y nacer a la verdad y al amor.

Sin la Gracia del Espíritu de Dios nada podemos hacer. El Bautismo nos infunde la Vida de la Gracia y nos dispone al combate, asistidos por el Espíritu Santo, para la lucha de cada día contra nuestras limitaciones e inclinaciones humanas al pecado.

Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en nosotros la llama de tu Amor. Envíanos Señor tu Espíritu y nuestros corazones serán creados de nuevo. Y ser renovará la faz de la tierra.

domingo, 27 de abril de 2014

UN POCO DE TOMÁS...

(Jn 20,19-31)


Todos llevamos la impronta de Tomás, pues si no vemos no creemos. Y digo más, incluso viendo nos sigue costando creer. Es significativo como Jesús enseña sus heridas para que le reconozcan, pues nos conoce y sabe de nuestra dificultad para creer. Por eso su frase. "Dichosos aquello que crean sin ver".

Estamos atenazados por el miedo y por nuestra ignorancia. A pesar de ver, la fe no nos fortalece si no nos la infunde el Espíritu Santo, porque sólo el Espíritu de Dios nos puede iluminar, dar y aumentar nuestra fe. Así, los apóstoles recibieron, por Jesús, el soplo del Espíritu Santo y el poder de perdonar los pecados. No se entiende de otra forma como la Iglesia permanece y persevera desde aquellos días hasta hoy.

Sin embargo, me parece muy oportuna la lección de Tomás, quien a pesar de su incredulidad vio y tocó, ofrecidas por el Señor, su llagas y heridas de manos y pies y postrado ante Él se entrego adorándole: "Señor mío y Dios mío". ¿Es esta, podemos preguntarnos, nuestra actitud e intención? ¿Estamos buscándole y dispuestos a postrarnos, abandonándonos en Él, ante el Señor?

Estas y otras preguntas más deben ayudarnos a reflexionar y a tratar de responder a la llamada del Señor. Porque Él siempre nos busca, tal y como hizo con Tomás.

sábado, 26 de abril de 2014

INCAPACES DE CREER

(Mc 16,9-15)


A pesar del testimonio de María Magdalena y de los discípulos de Emaús, los apóstoles se mantienen escépticos e incrédulos a la Resurrección del Señor. Lloran y se consuelan permaneciendo encerrados en el Cenáculo y escondidos por temor. Han perdido sus esperanzas a pesar de las enseñanzas y milagros que Jesús ha hecho durante su vida terrenal con ellos.

Necesitan más pruebas y hasta teniendo a Jesús delante de ellos dudan. Incluso, Jesús, les enseña sus llagas y heridas en el costado, manos y pies para que comprueban que es el mismo Jesús que murió crucificado en la Cruz hace tres días.

¿No nos identifica eso a nosotros con los apóstoles, discípulos y mujeres que le seguían? Lo tenemos delante en la Eucaristía y dudamos. Al menor contratiempo o dificultad exigimos pruebas y demostraciones. Creo que hemos cambiado muy poco desde los apóstoles a hoy

Señor, danos la Luz que ilumine todo nuestro ser y entendimiento, para que la fe nazca en nuestros corazones y se abran a la acción y asistencia del Espíritu Santo. Sólo Tú, Señor, puedes darnos un corazón de carne y arrancarnos nuestro corazón de piedra. Aumenta nuestra fe, Señor.